Han pasado más de 60 años de la muerte de Marilyn Monroe, pero la fascinación por su figura sigue intacta. Por eso no es de extrañar el éxito del último libro The Arthur Miller Tapes: A Life in His Own Words (Las cintas de Arthur Miller: su vida en sus palabras) donde se recoge la historia de amor de la estrella del cine y uno de los dramaturgos más grandes del siglo XX.
El biógrafo Christopher Bigsby, autor de la obra, ha recogido en ella grabaciones inéditas del exmarido de Monroe en las que revela detalles crudos sobre su tormentoso matrimonio.
Aunque su relación no duró mucho -apenas cuatro años- fue lo suficientemente intensa. Él no tardaría mucho en descubrir que su matrimonio había sido un error.


El matrimonio en 1957.
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«Ella quería que un marido fuera un padre, amante, amigo y agente y sobre todo, alguien que nunca la criticara por nada, o de lo contrario perdería la confianza en sí misma. No sé si existe alguien así», asegura Arthur en las cintas.
Se casaron el 29 de junio de 1956 en una ceremonia civil en Nueva York, seguida de una judía el 1 de julio, y se divorciaron oficialmente el 20 de enero de 1961.
La unión entre el intelectual de Broadway y la bomba sexual de Hollywood fascinó al mundo, pero detrás de las cámaras se gestaba un drama de fragilidades emocionales, adicciones y presiones insoportables.
Una de esas exigencias con las que no pudo la pareja fue con la obsesión de ella por tener un hijo. Durante el matrimonio, Marilyn sufrió un aborto y un embarazo ectópico -cuando el óvulo fecundado se implanta fuera del útero impidiendo su desarrollo- y a pesar de pedir ayuda médica, el embarazo nunca se consiguió.
«En cierto modo, no estoy seguro de lo bien que le habría venido tener un hijo. Habría sido un problema adicional… No estoy seguro de cómo habría funcionado en la práctica», dice Arthur Miller.

La pareja fotografiada en el teatro en Boston en 1959.
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Si la idea de no tener descendientes martirizó a la actriz, más lo hizo la muerte, que siempre fue uno de sus grandes miedos. «Siempre la acechaba, siempre. Creía que si no cuidaba de su vida, ella tendría un final catastrófico», como finalmente resultó ser.
Marilyn fue hallada sin vida, a los 36 años de edad, en su casa de Los Ángeles por una sobredosis de barbitúricos. Su ama de llaves la encontró alrededor de las 3 de la madrugada del 5 de agosto, y el médico confirmó la muerte poco después.
De su triste y casi anunciado final también habla el dramaturgo en las grabaciones: «Era imposible que viviera, y mucho menos que estuviera con alguien. No se podía seguir viviendo con esa intensidad, con esas drogas, y sobrevivir», dijo.
Y relata un episodio en el que tuvo que llamar a un médico para que hicieran un lavado de estómago a su esposa tras haber ingerido «suficientes drogas como para matarla». «Así que sentí que estaba en una situación psicológica muy delicada. Al final, tardó algunos años, pero sucedió. Estaba fuera de mi alcance, y del de cualquiera, detenerla«.
Divorcio
El matrimonio de Marilyn Monroe y Arthur Miller estaba ya terminado cuando acabó el rodaje de Los Inadaptados. «No nos hablábamos. Era imposible acercarse a ella… Era genuinamente hostil conmigo», afirma su exmarido en las cintas.
Resulta cuanto menos curioso que este drama estadounidense narre la historia de una mujer divorciada -Marilyn- desde una visión pesimista y amarga sobre el amor, la soledad y la vejez.
Previamente a esta película Monroe había rodado Let’s Make Love donde tuvo un romance con Yves Montand; Miller, por su parte, también le fue infiel con la fotógrafa Inge Morath, que luego sería su mujer.

El matrimonio se disolvió en 1961.
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De ninguna manera podía salvarse ya su relación. «No podría haber seguido. Me habría matado», asevera Miller en las grabaciones. El divorcio entre la actriz y el dramaturgo fue amistoso y exprés para evitar escándalos.
Mientras el mundo recuerda a Monroe como un símbolo eterno, estas cintas la retratan como una víctima de su propia psique y del star system.
Arthur Miller murió a los 89 años por un cáncer de vejiga. Las grabaciones inéditas sobre su matrimonio con Marilyn Monroe se registraron desde entrevistas en los 70 hasta reflexiones hasta principios de los 2000, poco antes de su fallecimiento.