El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, celebra que ha mejorado la fluidez y el entendimiento con el Gobierno central, y sostiene que el desencuentro entre ambas administraciones “no ha sido político, sino de gestión”. Atiende por teléfono a EL PAÍS después de asistir a una reunión técnica con distintos departamentos, en los que se han perfilado cuestiones operativas sobre el lugar del fondeo y posterior desembarco del pasaje del crucero antártico MV Hondius, que previsiblemente arribará a la isla en la madrugada del domingo. El líder nacionalista critica que no haya recibido informes médicos y sentencia: “Hasta que el barco no se vaya y tengamos la tranquilidad de que están todos los pasajeros y los aviones rumbo a sus lugares hacia la cuarentena, yo no voy a estar tranquilo”.

Pregunta. ¿Cuenta ya con la garantía de que no va a desembarcar ninguna persona sin que el avión esté en pista y dispuesto a despegar?

Respuesta. Sí, en principio sí. Ya hay cuatro o cinco aviones comprometidos para el desalojo. Son los de Reino Unido, Estados Unidos, Países Bajos, España… Y luego va a haber uno del consorcio europeo que actuará como coche escoba para la gente que no encaje en los acuerdos con los distintos países. Hay que tener en cuenta que una parte importante es la tripulación, que son 60 personas. De esas, aproximadamente 30, la mayor parte filipinos, llevarán el barco a Países Bajos, que asume su tutela. Hay un fallecido a bordo, que permanecerá en el buque. La desinfección se realizará en Países Bajos, o en sus aguas exteriores, pero en ningún caso se producirá aquí.

P. ¿Dónde se va a producir exactamente el fondeo?

R. Será en el centro de la dársena. Las condiciones del mar fuera de la dársena impiden cualquier operación. Eso sí, el barco quedará fondeado cuando estén todos los aviones aterrizados en el aeropuerto. Y desde ahí se harán los viajes que sean necesarios con la falúa. Habrá que bajar a unos 117 pasajeros.

P. ¿Qué detalles se conocen ya de la operación? ¿Cuántos zódiacs y autobuses habrá a disposición?

R. Hemos querido dejar claro que no queremos que el desembarco se haga con las zódiacs del propio barco. Queremos que sean embarcaciones externas las que se acerquen, para evitar cualquier riesgo de contaminación. En cuanto al número, todavía no se sabe; eso se determinará mañana. Habrá cuatro autobuses para trasladar a los pasajeros y un pequeño puesto de mando avanzado en el aeropuerto para coordinar que cada pasajero llegue al avión correspondiente. El Gobierno de España también colocará otro puesto de mando en el muelle.

P. Lleva toda la semana reclamando informes médicos. ¿Los ha recibido?

R. No, no los hemos recibido. No necesitamos el historial médico detallado de cada pasajero, pero sí un reporte diario, o cada 12 horas, como le está llegando a Sanidad. Sobre todo por seguridad: imagina que alguien tiene patologías previas y se pone grave; habría que activar la UATAN [un dispositivo sanitario de referencia para el manejo de enfermedades infecciosas de alto riesgo]. Seguimos pidiéndolo en cada reunión, pero de momento no nos lo han hecho llegar.

P. Ha sido una semana complicada, con un cierto desencuentro político con el Gobierno central y entre las fuerzas políticas. ¿Cómo están siendo estas últimas horas?

R. Hasta que el barco no se vaya y tengamos la certeza de que todos los pasajeros están en los aviones rumbo a sus destinos de cuarentena, no voy a estar tranquilo. En todo caso, quiero decir que no ha sido un desencuentro político. Ha sido un desencuentro de gestión. Seguimos sin entender por qué España asumió, además sin llamar al Gobierno de Canarias, el desembarco de este buque en territorio canario, sin tener ninguna obligación legal de hacerlo. Pero más allá de eso, desde el acuerdo con la ministra se están celebrando reuniones dos veces al día con miembros del Ejecutivo, y vamos despejando incógnitas. Estamos en el mismo país y lo que estamos haciendo ahora es arrimar el hombro para que esto salga de la mejor manera posible, con todas las garantías para la ciudadanía canaria y también para los pasajeros.

P. Este sábado viajan la ministra de Sanidad, Mónica García, junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus. ¿Tiene previsto reunirse con ellos?

R. Ellos llegarán mañana por la noche y van a estar en Granadilla. Yo también voy a estar allí el domingo, así que probablemente nos encontremos en el puerto de Granadilla, donde se abrirá el espacio para poder hacer un poco el seguimiento de la entrada.

P. ¿Ha mejorado la interlocución con el Gobierno central estas últimas horas?

R. Sí. Claramente, sí.