Aunque ahora parezca, cuanto menos, sorprendente, el Rey del Pop visitó Zaragoza el 24 de septiembre de 1996. Fue la única parada que hizo en España dentro de su gira History World Tour, convirtiendo la capital aragonesa en el epicentro mundial de la música. Miles de personas colapsaron el aeropuerto, el Hotel Boston y las calles de la ciudad, en un despliegue de medios nunca antes visto en Zaragoza. Ahora, casi 30 años después, el fenómeno Michael Jackson resurge gracias al estreno de película biográfica Michael, protagonizada por su sobrino, reactivando el interés por las anécdotas del artista.
En su visita, el cantante prometió que volvería a Zaragoza al año siguiente tras su histórico concierto, pero aquella segunda visita nunca llegó. El Rey del Pop dejó a miles de fans aragoneses esperando un regreso que quedó simplemente en palabras. Entre la nostalgia y la decepción, Zaragoza aún recuerda aquella promesa incumplida de una de las mayores estrellas de la música mundial.
Así fue la despedida de Michael Jackson en Zaragoza
«I promise you. Sure. Con estas palabras, Jackson se despidió ayer de Zaragoza, donde ofreció el martes un impresionante concierto. La promesa del cantante era la de actuar de nuevo el año próximo en la capital aragonesa. A pesar de que solo una veintena de fans le dijo adiós en el aeropuerto, Michael tuvo ocasión de disfrutar de un último baño de multitudes en el Hospital Clínico, cuya planta de Pediatría visitó poco antes de iniciar su viaje rumbo a Holanda. ¡Michael, Michael, Michael!, gritaban los escasos seguidores que quisieron ayer despedirse del cantante, quien, ya en lo alto de la escalerilla, se volvió y se dirigió a sus fans. Agitando sus brazos y lanzando varios besos al aire, Michael Jackson decía así adiós a Zaragoza. Volverá. Lo ha prometido». Así contaba HERALDO DE ARAGÓN la despedida del Rey del Pop en Zaragoza, en el periódico impreso del 26 de septiembre de 1996.
Una promesa que no cumplió, pues en la segunda etapa de su gira, en 1997, tan solo hizo una parada en España, y fue en la ciudad de Valladolid. De hecho, fue el final de su gira en Europa y el último concierto que realizó en el continente. Una actuación de luto para el artista, pues horas antes había sido enterrada su amiga la princesa Diana de Gales. Antes de la actuación, más de 20.000 fans vieron en dos pantallas gigantes imágenes del cantante con la princesa, y otras con el rostro de la madre Teresa de Calcuta, fallecida el viernes anterior.