A la dirección del Congreso se le agota la paciencia con los agitadores ultras Vito Zoppellari Quiles y Bertrand Ndongo. Los dos, amparados en las credenciales de prensa que les fueron concedidas, campan por la Cámara hostigando a políticos de izquierda, reventando ruedas de prensa y enfrentándose a periodistas de diversos medios. Quiles y Ndongo han protagonizado esta semana nuevos incidentes, que han derivado en tres denuncias más ante los servicios del Congreso, basadas en las disposiciones introducidas el pasado año en el Reglamento para ponerle coto a ese tipo de actitudes. Quiles ya acumulaba ocho expedientes tras diversas denuncias presentadas por grupos políticos o por la propia Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP). Ndongo, otros dos. La Mesa, en la reunión del próximo miércoles, se dispone a aprobar las primeras sanciones contra ellos, que con toda probabilidad derivarán en la retirada temporal de sus acreditaciones.
Las denuncias se han venido acumulando desde hace meses, lo que ha impacientado a quienes suelen sufrir las actuaciones de ambos agitadores, diputados o periodistas. Quiles está acreditado por EDA TV y Ndongo por Periodista Digital. El procedimiento establecido cuando se reformó el Reglamento de la Cámara, un texto con rango de ley, es muy garantista. Las denuncias tienen que ser validadas por la Mesa; informadas por el Consejo Consultivo de Comunicación, un órgano de nueva creación donde tienen representación los grupos políticos, asociaciones de periodistas y funcionarios de la Cámara; instruidas por un letrado y sometidas a las alegaciones que presenten los interesados.
El Consejo se reunió este miércoles y decidió elevar a la Mesa dos de los expedientes ya concluidos sobre Quiles y otro más sobre Ndongo. Se trata de los primeros incidentes que originaron denuncias contra ellos, a finales de 2025, ya con el nuevo Reglamento en vigor. En el caso de Quiles fue por grabar en una ocasión a Pedro Sánchez y en otra a José Luis Rodríguez Zapatero en lugares donde no está permitido. En el de Ndongo, por reventar una rueda de prensa de la portavoz de Sumar, Verónica Barbero. A falta del informe definitivo de los letrados, fuentes parlamentarias dan por hecho que el órgano de gobierno de la Cámara, con mayoría del PSOE y de Sumar, aprobará en su reunión del próximo miércoles las primeras sanciones, que comportan retirada de las acreditaciones, por 10 días en el caso de faltas leves, hasta tres meses en las graves e incluso definitivamente en las muy graves.
Quiles, que en las últimas elecciones europeas fue candidato por la formación Se Acabó La Fiesta del ultra Alvise Pérez, se ha acercado últimamente al PP tras ser reclutado por este partido para el cierre de campaña en las pasadas elecciones autonómicas aragonesas. Frente al criterio reiteradamente expresado por las organizaciones profesionales, los populares, empezando por su líder, Alberto Núñez Feijóo, otorgan a Quiles la condición de periodista. Miguel Tellado, número dos de Feijóo, ha llegado a ensalzar su “valentía y arrojo”.
El PP, al igual que Vox, ha decidido boicotear las reuniones del Consejo Consultivo, a las que no acude ninguno de los dos grupos. Fuentes populares anticipan su rechazo a las sanciones: “Nosotros no vamos a aprobar ni apoyar nada que signifique o puede suponer ningún tipo de censura a un periodista. Creemos que ya existían instrumentos suficientes en el Reglamento actual para sancionar a cualquiera que pudiera tener un comportamiento inadecuado, pero en este caso interpretamos que solo se trata de alguien que plantea preguntas incómodas al Gobierno”.
La última denuncia contra Quiles la presentó esta misma semana el PSOE. Una diputada del PP, Alma Alfonso, le cedió su despacho para que grabase un vídeo contra la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, tras el incidente que protagonizó con esta y dos amigas en un restaurante, entre acusaciones cruzadas de agresión. Quiles está acreditado como periodista escrito, lo que le impide hacer vídeos en el recinto parlamentario.
El otro episodio de esta semana lo ha protagonizado Ndongo con Aina Vidal, portavoz adjunta de Sumar, quien ha denunciado los hechos a los servicios del Congreso y a la Policía. “Me sentí agredida, intimidada”, relató Vidal este jueves en referencia al modo en el que Ndongo la abordó en la calle el martes al salir de la sede parlamentaria y cuando intentaba subirse a un taxi. Las imágenes del incidente muestran cómo Ndongo entorpece el paso por momentos a Vidal, impidiéndole abrir la puerta del vehículo para marcharse. “La situación fue violenta”, añadió la diputada, quien en la denuncia ante la Policía acusa a Ndongo de “hostigamiento”.
Poco antes, en la sala de prensa del Congreso, el agitador había insultado a Vidal al finalizar una comparecencia de esta. “¡Qué idiota!”, se le escucha decir en una grabación a Ndongo, que posteriormente se encaró de forma intimidatoria con uno de los periodistas presentes. Por esto último, la APP ha registrado otra denuncia contra él. Este mismo jueves, cuando la miembro de Sumar comparecía ante los medios para denunciar estos hechos, Vito Quiles ha interrumpido requiriendo a gritos la opinión de la portavoz sobre escraches practicados contra dirigentes del PP en el pasado.