PABLO ROMERO / ÁREA DE COMUNICACIÓN FEB
Fue pionero el Bahía San Agustín en la temporada 2020/21 al entregar las riendas del equipo a dos entrenadores que iban a ejercer su labor de manera conjunta (Pau Tomàs y Álex Pérez) y volvió a serlo poco tiempo después al incorporar a sus sesiones matutinas a un Pepe Laso que iba a completar el trabajo del cuerpo técnico con diferentes sesiones de trabajo individual.
Una apuesta por lo «poco habitual» que en Palma de Mallorca iban a reeditar esta temporada con la contratación de un entrenador ayudante desde la distancia. Porque a lo largo de todo el curso, el experimentado Iago Castro ha ejercido como parte del cuerpo técnico desde su hogar en Madrid afrontando su día a día a 549 kilómetros del pabellón de Son Moix. Una distancia que le ha dado una perspectiva diferente acerca de cómo poder ayudar al equipo a través de un teletrabajo que irrumpía de este modo en la siempre exigente Primera FEB.
Una Liga que Iago conoce a la perfección y que le ha permitido así el poder compatibilizar este curso su labor con la de primer entrenador en el Zentro Basket de la Comunidad de Madrid. Toda una experiencia con la que en el Fibwi Mallorca Palma han vuelto a ser pioneros durante el presente curso.
Iago Castro: «Es algo poco habitual, pero que puede darte una cierta ventaja»
Entrenador ayudante desde la distancia: «Evidentemente es algo muy diferente porque no puedes estar en el día a día ni tienes las sensaciones que te dejan los entrenamientos, pero estamos en contacto diario con la idea de poder serle de ayuda al equipo. Realmente, las cosas no cambian mucho a nivel laboral respecto a si estuviera allí, pero lo que sí que cambia es la forma de hacerlo. El trabajo se hace desde la distancia y se comparte en reuniones de manera telemática haciendo que la semana sea parecida a la que tienes cuando estás dentro de un equipo».
Su labor en el cuerpo técnico: «Me encargo principalmente de la parte táctica del scouting del equipo rival y siempre intento el poder ir trabajando al menos a una semana vista. A día medida que van acabando los partidos voy teniendo preparada ya la base del que será el próximo rival para que el staff pueda disponer de toda su información y que pueda empezar a trabajar sobre ella».
Las diferencias sobre una temporada presencial: «El no estar en el día a día tienen un pequeño beneficio en cuanto a que te puede dar un punto de mayor objetividad. El no conocer al 100% al jugador y al no saber el cómo puede reaccionar en cada momento o en cada situación te da una cierta distancia que te permite ver las cosas con una mayor perspectiva. A partir de ahí, las situaciones de trabajo son diferentes en función de cada entrenador. Fibwi ha cambiado durante la temporada y eso hace que tengas que adaptarte también en la distancia y sobre la marcha, pero en mi caso, no ha sido muy complicado ya que tengo un cierto conocimiento sobre la Liga la ser mi sexto año y dado que tengo un cierto control sobre ella. Es una Liga que he tenido la suerte de ganar, en la que controlo a casi todos los entrenadores, en la que conozco a muchísimos jugadores y en la que tengo ya por ello una cierta ventaja».
Un cambio de entrenador telemático: «Quizá haya sido lo más difícil de toda la temporada porque yo nunca había vivido un cambio de entrenador y ahora me ha tocado hacerlo desde la distancia lo que hace que el proceso sea más frío. Te gustaría ayudar más, pero no puedes hacerlo de la manera que a ti te gustaría. Con Pablo Cano tenía una grandísima relación, lo considero un buen amigo, pero ahora Pablo García entra en una situación complicada para el equipo lo que hace que tengas que dar prioridad al trabajo y que no puedas perder el tiempo en confraternizar. Intentas ser lo más humano posible, lo más empático y hacerle la adaptación lo más sencilla que puedas estando agradecido porque sigan confiando a su vez en tu trabajo».
Los beneficios de poder entrenar «on line»: «Este año quería seguir ligado a la competición. Había tenido oportunidades para haber entrado dentro del staff de otros equipos de la Liga, pero a si vez quería seguir mi camino como entrenador siendo una prioridad el poder estar en Madrid para poder compatibilizar el día a día con mi pareja. Surgió esta oportunidad y, a su vez, que el Zentro Basket me diera la oportunidad de poder llevar a su Junior que es un equipo de primer nivel dentro de la categoría, así que decidí compatibilizar las dos cosas y estoy muy contento de cómo está yendo. Sé que no es lo más común y no sé si esto abre la puerta a alguna otra cosa, pero yo lo estoy disfrutando mucho y volumen de trabajo no me falta».
Cómo afrontar una semana clave por la permanencia: «El trabajo debe ser el mismo al de cualquier otra semana, pero sabes que el partido es diferente porque te va a llevar a situaciones extremas y a momentos que serán un punto de no retorno en el que no habrá marcha atrás. El no estar allí a mi me quita un poco de la tensión o la presión que allí se esté viviendo y eso me hace estar más frío y objetivo a la hora de poder ayudar al equipo para poder sacar el partido adelante».
Trayectoria deportiva – Iago Castro:
Cat. Formación: CB Sarria y Estudiantes Lugo
2018/19: ADBA (Liga Femenina 2)
2019/21: Río Breogán (Primera FEB)
2021/23: Cáceres P. Humanidad (Primera FEB y Tercera FEB)
2023/24: Celta Baloncesto (Primera Nacional)
2024/25: Movistar Estudiantes (Primera FEB)
2025/26: Fibwi Mallorca (Primera FEB) y Zentro Basket (Junior)