Es sabido que los fans son parte clave de la experiencia de Iron Maiden en vivo. Por lo mismo, sus perspectivas son algunos de los ejes centrales de “Iron Maiden: Burning Ambition”, documental dirigido por Malcolm Venville con el que la banda británica lleva sus 50 años de historia a la pantalla grande.
A diferencia de otros registros similares de los fundados por Steve Harris como fueron “Flight 666” (2009) o las tres partes de “The History of Iron Maiden”, esta vez no nos centramos en una gira, una determinada etapa, o en los detalles técnicos tras el escenario, sino que este medio siglo de altos y bajos es relatado cronológicamente por quienes lo vivieron y construyeron, sean miembros actuales o pasados. En este último caso, encontramos una de las últimas declaraciones del fallecido Paul Di’Anno, cuyo relato resulta fundamental para entender su siempre aclamada etapa. Aquí no hay nada derechamente polémico o demasiado visceral, sin esa tensión que vimos, por ejemplo, en Metallica con “Some Kind of Monster” (2004), y posiblemente ya sea innecesario ver algo así por parte de los británicos.
El relato es complementado con los testimonios de los mencionados fans, que abarcan diversos oficios y nacionalidades, además de celebridades como el actor español Javier Bardem, figuras de la música de la talla de Gene Simmons, Lars Ulrich o Tom Morello, e incluso nombres del metal underground como Katon W. De Pena de Hirax o los hermanos Erik y Per Gustavsson de Nifelheim. Todos unidos por una permanente devoción hacia la banda, reafirmando el mensaje de Bruce Dickinson previo a ‘Blood Brothers’.
“Eddie es más atractivo”, bromea en un momento Steve Harris al explicar por qué los relatos de la banda registrados para la ocasión se limitan solamente a voces en off, apareciendo principalmente en material de archivo de todas sus etapas en lugar de tener escenas propias, como sí ocurre los participantes externos. Obviamente, la icónica mascota tiene varias apariciones con transiciones en formato animado referentes a álbumes y a su actual gira.
Hechos fundamentales de este medio siglo de historia como su primera vez en Polonia, la llegada a Latinoamérica como parte de Rock in Rio en 1985, las acusaciones de satanismo por parte de grupos religiosos, los cambios de formación y el diagnóstico de cáncer de Dickinson son referenciados en estas casi dos horas de metraje. Los fans más acérrimos conocen todos aquellos momentos y más, por lo que posiblemente sientan que faltó algún aspecto más desconocido que se sintiera como una mayor revelación. Sin embargo, cuesta no emocionarse con aquel relato contado de manera tan pasional por quienes lo vivieron de diversas maneras, tanto directamente como desde afuera. ¿Hay alguna referencia a Chile dentro de lo expuesto? Además de fragmentos de “En Vivo!” (2012), nuestro país tiene una aparición que la gran mayoría identificará, aunque no por las razones más decorosas.
Como era de esperar, el final de nos centra en una actualidad marcada por el retiro de Nicko McBrain y su actual gira Run For Your Lives. Por lo mismo, aquellos últimos minutos no se sienten como un cierre definitivo, sino que como parte de una historia que aún tiene mucho que ofrecer. El mismo Steve asegura que quiere seguir en la carretera mientras le sea posible, sin ganas de abandonar esa dedicación irrestricta a sus fans. Aquello funciona casi como un indirecto anuncio de que definitivamente hay planes después de estos próximos shows en 2026, derribando esas especulaciones de retiro.
Los seguidores fieles ya conocen esta historia de la que han sido parte, y aún así lograrán vibrar con este registro dada su construcción y, especialmente, por el hecho de contar con la perspectiva de sus correligionarios, aportando un importante y necesario toque de cercanía. Los menos acérrimos, por su parte, encontrarán en “Burning Ambition” otra razón para entender en profundidad esa devoción que sigue abarrotando estadios por todo el mundo sin necesidad de recurrir a la difusión radial masiva ni otros trucos de marketing más que ser ellos mismos. Cualquiera sea la perspectiva desde la que se aborde el presente documental, Iron Maiden te atrapará, tal como reza la canción homónima durante los créditos finales.
Luciano González

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