La localidad de Ayerbe, de apenas 1.000 habitantes, se ha convertido en un foro de reunión donde 250 profesionales de 23 países, el 99% arquitectos, aprenden las técnicas de construcción con tierra, una tendencia cada vez más presente en la edificación, con una mínima huella de carbono, más sostenible y más pegada al territorio. Aquí no se habla del hormigón sino del adobe o el tapial.