«Nole,  Nole, Nole», coreó la grada del Campo Centrale del Masters 1000 ATP de Roma cuando temió por la derrota del serbio Novak Djokovic, su peor resultado en el torneo en diecinueve participaciones, una cifra récord compartida con Rafa Nadal. Sonrió el balcánico, levantó el pulgar. Apoyo incondicional de los ‘tiffosi’ del Foro Itálico. En balde.

Djokovic, hexacampeón del torneo, en el que ha disputado doce finales, sufrió su primera derrota en un estreno en Roma. A sus 38 años (cumple 39 a finales de mes), nº 4 mundial, fue víctima de un rival a quien prácticamente dobla la edad, del croata de 20 años Dino Prizmic, nº 79 y debutante en esta edición después de haberse ganado un puesto en la fase previa.

Prizmic alcanzó la tercera ronda, dieciseisavos, batiendo a Djokovic por 2-6, 6-2 y 6-4 en 2h.15′. Ya había dado un aviso en su puesta en escena internacional, en el Open de Australia 2024, cuando arrebató un set al tenista más laureado de la historia. Era un niño que empezaba, que está creciendo convenientemente. Despacio pero seguro. Hace unos días, en Madrid, había cazado a otro top, al estadounidense Ben Shelton. Muy rápido de piernas, completo, duro de roer.

En aquella experiencia de Melbourne Djokovic ya había comentado que había tenido la impresión de «jugar contra mí mismo, de estar mirándome a un espejo», alabando las condiciones de su oponente balcánico, que idolatra a ‘Nole’. Su abrazo en la red escenificó su buena relación. «Nole, it was a pleasure», firmó Prizmic en la cámara de televisión: «Nole, fue un placer».

Demasiado para un Djokovic carente de los automatismos y ritmo que sólo ofrece la competición. Anda falto de encuentros. Finalista en Australia, octavofinalista en Indian Wells, ha ganado siete de sus únicos diez partidos esta campaña. No pisaba la tierra batida desde las ‘semis’ de Roland Garros 2025, once meses atrás. Una lesión en el hombro derecho frenó su irrupción en esta gira de arcilla.

Se le presenta un problema tras este batacazo en Roma, que adquiere relevancia en cuanto que se acerca Roland Garros 2026, que abre sus puertas el 24 de mayo. Una solución para una preparación más adecuada pasa por apuntarse a un torneo previo,  pero él mismo lo descartó en rueda de prensa: «Voy directo a París», aseguró.

Djokovic se paró después de un parcial favorable de 4-0 para 6-2 en el set inicial. A continuación, serie negativa de 0-4, dando la impresión de sufrir del estómago por sus gestos. Aunque no solicitó ayuda médica.

Mejoró un tanto en el tercer set, no lo suficiente para frentar al férreo Prizmic, que no se arredró ante una figura mítica en uno de sus feudos más prolíficos. Experiencia negativa para Djokovic en su torneo 138 de Masters 1000, a uno de igualar el récord del español Feliciano López