En la galería Villazan (Calle Campoamor 11, Madrid) Sandra Rojo Picón, artista española, muestra su parte más onírica. La sensación al llegar al primer salón de la galería es de luz, belleza, elegancia y placer y no porque haya una playa o paraíso colgado de los muros de la galería, sino varias piezas que muestran medias piernas con zapatos preciosos, una de ellas con pantalones de tono amarillo claro a cuadros, calcetines rojos y zapatos impolutos. Un outfit que podría haber sido inspirado en la película “El Gran Gatsby”, sin embargo, la artista aclara que no es así, que su inspiración proviene de una de sus películas favoritas: “Grandes Esperanzas” de Cuarón.

Fue interesante escuchar los comentarios de algunos de los asistentes a la inauguración de esta muestra tan peculiar, uno de ellos decía que estaba convencido de que se llevaría una pieza en donde lo azul del agua de la piscina y la escalera para acceder o salir de ella y apoyada en un suelo ajedrezado, podía quedar perfecto para darle luz al espacio en donde pensaba colocarlo, comentaba que el cuadro que señalaba le pegaba todo a la entrada de su jardín, en su casa ubicada en el norte de España que suele tener un cielo gris y que la luz de la pieza les daría un punto de sol y calor, lo describió tan bien el espacio en donde colocaría la obra que se imaginaba uno la casona del norte.

Gabriel Suárez y Juanjo Sánchez PuigGabriel Suárez y Juanjo Sánchez PuigImagen Alicia Romay

La escultura que Sandra presenta al fondo del salón, confirma su parte mas tierna e infantil. Una niña preciosa de espaldas, subida en un mini podium como si fuera un trozo de una tabla de ajedrez y su pelo atado con un lazo muy de niña linda. Ella se confiesa y dice que no es escultora y que se la han ejecutado en base a su diseño: “Estoy muy orgullosa con el resultado de esta pieza porque es muy yo y por cierto, también está de espaldas”.

La "niña" La «niña» Imagen Alicia Romay

Sandra Rojo Picón, artista española nacida en 1985, destaca por fusionar con maestría su formación en diseño de moda con una apasionada dedicación a la pintura. Su obra, marcada por una combinación única de humor, belleza y emoción, refleja una constante búsqueda de significado estético, inspirada en el cine, el arte, la moda y la naturaleza, especialmente en la delicadeza efímera de las flores.

Formada en Londres, su background en moda es esencial para la configuración de su lenguaje visual, que le permite captar y analizar los rasgos fundamentales que definen el carácter y contexto de sus personajes. Un elemento recurrente en su trabajo es la luz y los cielos madrileños, representados mediante detallados estudios de nubes con variadas texturas y tonalidades, dando lugar a un estilo distintivo que la artista denomina «Pop Onírico».

Del 7 de mayo, de 19:00 a 21:00, y podrá visitarse hasta el 12 de junio Galería Villazán, Madrid