
09/05/2026 a las 08:00h.
El Dreamland Gran Canaria se encuentra inmerso en la lucha por la permanencia en la Liga Endesa. Después de una dinámica desastrosa de 13 derrotas en los últimos 14 compromisos disputados en la fase regular, de las cuales ocho consecutivas, el combinado amarillo consiguió reaccionar contra el Bàsquet Girona (100-90) el pasado 25 de abril para volver a sonreír meses después (no ganaba en el Gran Canaria Arena desde principios de enero contra el UCAM Murcia) y no vencía en la competición ACB desde mediados de febrero ante el Coviran Granada).
El plantel claretiano se quitó una losa que lo estaba condenando al abismo en su peor campaña en esta etapa de 31 campañas consecutivas en la máxima competición nacional. Y la mochila dejó de pesar tanto que el Granca consiguió dar un golpe sobre la mesa frente al Unicaja en la prórroga en el exigente Palacio de Deportes José María Martín Carpena de Málaga tres días después (100-101). Casi nada. Una demostración de fe y de esfuerzo coral hasta el último suspiro para proseguir respirando después de tantos meses de decepciones y de sufrimiento.
Sin duda alguna, la obtención de esos dos triunfos seguidos reforzó la confianza, la moral, la energía, la autoestima y, cómo no, las nuevas ideas del entrenador argentino Néstor Che García de cara a las cinco jornadas que restaban para sellar la continuidad en la élite nacional, teniendo en cuenta que podría ser también un golpe definitivo para el MoraBanc Andorra, penúltimo clasificado y el rival más directo en el pozo.
Sin embargo, la derrota amarilla ante el Barça en el Palau Blaugrana (91-69) en la pasada fecha liguera, unido a los triunfos del MoraBanc Andorra en la pista de La Laguna de Tenerife y del Recoletas Salud San Pablo Burgos en su guarida frente al Hiopos Lleida, apretó de nuevo una clasificación que no es apta para cardíacos. Lo único positivo fue la derrota del Casademont Zaragoza frente al Bàsquet Girona que lo devuelve al barro.
Nicolás Brussino cumple su sexto ejercicio defendiendo la camiseta amarilla, mientras que Pierre Pelos lleva tres cursos en la isla
En pleno sufrimiento por estar desacostumbrado a pelear por la supervivencia (un equipo insular que no faltó a la Copa del Rey o al Playoff por el título en muchas ocasiones), ocupando la antepenúltima posición con un balance de nueve victorias (a una del descenso, pero con un partido más) y 21 tropiezos, la entidad insular busca soluciones a corto plazo para potenciar su competitividad en las finales venideras, llevando varios días en la isla ya el base norteamericano Brandon Jefferson (se estrenó en la Ciudad Condal) y buscando un pívot para alargar la rotación (descartó a Ondrej Balvin tras varios días a prueba) en las jornadas ligueras que restan (La Laguna Tenerife, Hiopos Lleida, BAXI Manresa y Valencia Basket), pero sin dejar de mirar al futuro tampoco.
En ese sentido, la dirección deportiva insular negocia la continuidad del alero argentino Nicolás Brussino, quien está cumpliendo su sexta campaña en dos etapas en la isla (cinco cursos seguidos), y del ala-pívot francés Pierre Pelos, quien lleva tres cursos defendiendo la camiseta amarilla. Ambos jugadores cuentan ya con una propuesta para proseguir en el proyecto de la próxima temporada 2026-2027.
Brussino, de 33 años y 2,05 metros de altura, promedia 10,7 puntos, 3,6 rebotes, 2,3 asistencias y 11,7 créditos de valoración en los 27 minutos que disputa de media en 30 encuentros de la fase regular de la Liga Endesa en la fase regular de la Liga Endesa y firmó 13,2 puntos, 4,2 rebotes, 2,4 asistencias y 13,5 de valoración en 25 minutos que jugó en 11 choque de la Basketball Champions League (BCL).
Pelos, de 33 años y 2,05 metros de altura, firma 9,3 puntos, 4,7 rebotes y 10,6 créditos de valoración en los 21 de minutos de media que juega en 30 envites de la fase regular de la Liga Endesa y promedió 11 puntos, 4,4 rebotes y 13,5 de valoración en los 21 minutos que disputó en 11 encuentros en la Basketball Champions League (BCL).