El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, admitió este sábado (09.05.2026) haber cometido «errores innecesarios» en su Gobierno, y calificó los resultados obtenidos por su Partido Laborista como «muy duros», tras perder más de 1.400 concejales en Inglaterra y feudos históricos como Gales. Al interior del laborismo crecen las voces que piden la dimisión del premier.

«Estos resultados electorales han sido muy duros. Duele perder a candidatos y líderes locales brillantes, amigos y colegas que representan lo mejor del Partido Laborista. Asumo la responsabilidad y lo siento profundamente. Es justo que reflexionemos y aprendamos las lecciones correctas», dijo el jefe del Gobierno británico en un artículo publicado en el diario The Guardian.

Tras haber obtenido mayoría absoluta en las elecciones generales de julio de 2024 con la promesa de impulsar cambios, Starmer admitió que su Gobierno no ha logrado «mantener la confianza pública de que estamos haciendo lo suficiente, y hemos cometido errores innecesarios». Al respecto, remarcó que es preciso «responder al mensaje» que los británicos expresaron en las urnas, sin que eso implique, sostuvo, girar el rumbo hacia la derecha o hacia la izquierda.

«El camino que trazaré»

Actualmente, en Inglaterra, con cinco consistorios de los 136 en juego por resolver, los laboristas han perdido más de 1.400 concejales en todo el país. En Gales, donde gobernaban desde 1999, han pasado a ser la tercera fuerza, por detrás de los independentistas galeses de Plaid Cymru y la derecha populista de Reform UK, y en Escocia han quedado en segunda posición, tras el Partido Nacional Escocés (SNP), y empatados a 17 escaños con Reform UK.

De forma preliminar, en Inglaterra Reform UK obtiene 1.428 asientos, los laboristas se quedan con 954, los conservadores con 772, los liberales demócratas con 474 y los verdes con 287.

La figura de Starmer se encuentra bajo presión, tras acumular una enorme impopularidad, falta de resultados y varios escándalos en su gabinete. Una veintena de diputados laboristas han expresado públicamente que debería dimitir o, al menos, empezar a trazar un plan para su salida. El político, sin hacer alusión expresa a las peticiones de dimisión, prometió que expondrá una hoja de ruta para «romper con el statu quo» en el país: «Ese es el camino que trazaré en los próximos días y el trabajo que mi gobierno liderará en los meses y años venideros».

DZC (EFE, AFP)