Según una información el medio especializado The War Zone, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó nuevos ataques contra objetivos iraníes en el Golfo de Omán. Un F/A-18 Super Hornet lanzado desde el portaaviones USS George H.W. Bush inutilizó dos petroleros, el M/T Sea Star III y el M/T Sevda, que intentaban romper el bloqueo naval estadounidense e ingresar a un puerto iraní.

Es la tercera vez que Washington dispara armamento contra buques que desafían el bloqueo impuesto el 13 de abril, pero la primera en que utiliza bombas lanzadas directamente por las chimeneas de los barcos, para impactar directamente en la sala de máquinas desde arriba, para inhabilitarlos sin hundirlos ni provocar un incendio en la carga, que en un petrolero sería catastrófico.

Según el CENTCOM, las fuerzas estadounidenses han bloqueado ya más de 70 buques con capacidad para transportar 166 millones de barriles de petróleo iraní, valorados en más de 13.000 millones de dólares.

Además, los Emiratos Árabes Unidos denunciaron haber interceptado dos misiles balísticos y tres drones lanzados desde Irán, dejando tres heridos de gravedad moderada. Desde el inicio del conflicto, las defensas aéreas emiratíes han neutralizado más de 550 misiles balísticos, 29 de crucero y más de 2.200 drones. El balance humano acumulado asciende a 13 muertos y 230 heridos.

Los episodios de este viernes se producen después del intercambio de golpes de la noche anterior en el estrecho de Ormuz, cuando Irán atacó con misiles, drones y lanchas rápidas a tres destructores estadounidenses en tránsito por aguas internacionales. El CENTCOM respondió golpeando posiciones en Bandar Abbas, la isla de Qeshm y el puesto naval de Bandar Kargan, aunque el alcance de los daños sigue sin confirmarse.

A pesar de la escalada, Trump restó hierro al intercambio calificándolo de «toque de afecto» y aseguró que el alto el fuego sigue vigente. Sin embargo, la CIA advirtió esta semana en un análisis confidencial, citado por The Washington Post, que Irán puede resistir el bloqueo naval entre tres y cuatro meses antes de enfrentarse a dificultades económicas serias.