“No es algo que se haya hecho antes, realmente no he visto nada parecido. Estoy simplemente alucinando en cada etapa del proceso”, admite Billie Eilish para The Wall Street Journal, con motivo del estreno de Billie Eilish. Hit Me Hard and Soft: The Tour en 3D (desde el 8 de mayo en los cines de España).

“Ha sido una experiencia increíblemente asombrosa y surrealista trabajar con James Cameron. Estoy muy emocionada y tengo muchas ganas de que los fans puedan vivir esta experiencia en 3D en la que estamos trabajando. Él se pasa todo el concierto [gesticula encuadrando con las manos] delante de todas las pantallas y no para ni un momento. No bosteza y es muy respetuoso con lo que yo quiero”, agrega la cantante estadounidense.

En 2025, en plena actuación, nos enteramos de que la intérprete, tras aclamados hits como Lovely o Birds of a Feather –ganadora también de dos premios Oscar a la mejor canción original por No Time to Die (Sin tiempo para morir, 2021) y What Was I Made For? (Barbie, 2023)– uniría sus esfuerzos con el cineasta canadiense para rodar un concierto como nunca habíamos visto.

Se trata de un documental que emplea la técnica del 3D que conquistó a Cameron con el rodaje de Avatar (2009) y sus secuelas, siempre de la mano de las últimas innovaciones digitales. 

El debut de Billie Eilish como directora 

Lejos de actuar como mera protagonista de estas grabaciones junto a su hermano, Finneas O’Connell –quien también aparece en este proyecto y con el que ha colaborado activamente a lo largo de su trayectoria–, Eilish también ejerce de codirectora

Se trata del primer trabajo que Cameron realiza junto a otro colaborador desde 2005, cuando hizo lo propio con Steven Quale en Misterios del océano. Un concierto grabado en Manchester que muestra los entresijos de la gira Hit Me Hard and Soft, el tercer álbum de estudio de la cantante. 

A Eilish le ha gustado tanto su acercamiento al séptimo arte en los últimos años que próximamente debutará como actriz protagonista con un papel en La campana de cristal (1963), de Sylvia Plath. Una obra publicada poco antes de que la autora se suicidara y que ha intentado adaptarse en varias ocasiones sin éxito, con Julia Stiles, Rose McGowan, Kirsten Dunst o Dakota Fanning como posibles protagonistas. 

Y es que, con permiso de artistas como Taylor Swift, Billie Eilish se ha convertido en la gran voz de una generación que corea sus letras a grito pelado, representando la sensibilidad, la ansiedad y el desamor.