En la era de la tecnología, el golf no se quiere quedar atrás. En la época del ‘big data’, el deporte de los palos quiere exprimir sus recursos. Una buena muestra de ello se da esta semana en el Estrella Damm Catalunya Championship que se disputa en el Real Club de Golf de El Prat, en el que se ha presentado una tecnología que quiere revolucionar el mundo del golf.
La marca VITBIO ha puesto en marcha una herramienta para analizar el rendimiento biomecánico de cada jugador: OmniGmot Golfer. Es decir, el movimiento del swing, la posición de equilibrio en el golpeo y la mecánica empleada por los golfistas para completar los golpes. Todo, basado en una plantilla que mide la manera de pisar de los jugadores y que, a través de sensores y de chips, permite obtener los datos necesarios para que, a partir de ellos, se pueda trabajar en la mejora del rendimiento.
Explica su funcionamiento Edward Chou, director ejecutivo y mánager general de VITBIO. “Consiste en una plantilla de pie que se puede meter en el zapato y que cuenta con sensores de presión y diferentes chips, con inteligencia artificial”, cuenta. “A partir de esta herramienta los entrenadores y los jugadores pueden mirar su presión y, con una cámara de Iphone o Android, tener datos sobre toda la biomecánica del swing”, continúa.
Todo tiene un origen. El de la idea de VITBIO es el de una empresa de Taiwán que ha decidido poner el foco en la unión entre la tecnología y el deporte. “Somos un país en el que se domina la fabricación de chips, pero en el que también se hace mucha ropa. Queríamos combinar esos dos entornos para resolver necesidad de confort y ayudar en el entrenamiento de los jugadores”, dice Chou.
Para los golfistas es una ventaja para mejorar cada día y en el entrenamiento con los ‘coaches’, porque entre tantos viajes se reducen las horas de prácticas. Con nuestro sistema, pueden obtener beneficios a pesar de que no cuenten con todo su equipo en persona
Es ahí cuando surge la idea de crear una plantilla que mide presiones y fuerzas. Así, el golfista podrá saber en cada momento la posición de sus pies, con la parte de estos que apoye más o menos. Los datos establecerán cómo son las mediciones de los golpes en cada momento del movimiento total. “Mirando la aplicación saldrá en cada momento del swing cómo está la posición del jugador. Según esta información se podrá mejorar el swing”, asegura Chou.
Los datos se obtienen por bluetooth y se pueden medir gracias a una aplicación con inteligencia artificial. Así, esta herramienta permitirá facilitar la labor de análisis de datos a los jugadores y a sus equipos. Mediciones que suelen pasar por el laboratorio mediante el trabajo con plataformas de fuerza pueden realizarse con esta simple plantilla. “Es además un complemento que no se nota en el zapato, puesto que no hay diferencia con una plantilla normal”, dice Chou.
Edward Chou, máximo responsable de la nueva herramientaVITBIO
Esta ha sido una de las máximas de los responsables de la plantilla de VITBIO: la comodidad. “Se ha probado ya desde la Real Federación Española de Golf y desde el PGA y todo el mundo nos ha dicho que no hay diferencia con una plantilla normal”, cuenta Chou. “Esto era fundamental para nosotros: queremos que los deportistas noten un cambio mínimo, porque, si no, no van a querer llevarla”, sigue. Por ello, la plantilla diseñada no lleva cables, sino que funciona a través de un cargador inalámbrico.
El objetivo de llegar para quedarse… y no solo en el golf
Ello supone otorgar facilidades a los jugadores para el análisis de datos. El sistema ha sido probado ya por el profesional español Juan Salama y el ‘feedback’ hacia la marca ha sido muy positivo. “Para los golfistas es una ventaja para mejorar cada día y en el entrenamiento con los ‘coaches’, porque entre tantos viajes se reducen las horas de prácticas. Con nuestro sistema, pueden obtener beneficios a pesar de que no cuenten con todo su equipo en persona”, cuenta Chou. Ello se debe a que el entrenador puede estar mirando en tiempo real los datos sobre los golpes que está realizando su jugador.
Por ahora, ese análisis deberá ser a posteriori. “A mitad de un torneo no está aún permitido ver los datos a mitad de vuelta”, explica Chou. “Pero después sí se pueden analizar con la plantilla”, establece. Pero está convencido de que esta tecnología va a llegar para tener cada vez un peso mayor en el día a día, dentro y fuera de los torneos. “Estamos convencidos de que podemos hacer cosas con los circuitos en el futuro”, asegura Chou.
Antes, el sistema de VITBIO debe consolidarse en el día a día de los jugadores. “En este deporte es muy importante tener prácticas consistentes. El golf es muy repetitivo y damos la oportunidad de grabar todos los swings para poder analizarlos. A base de esa repetición se puede ver si hay un movimiento que se debe cambiar”, dice Chou. Los jugadores que han probado el sistema han dado su beneplácito. “Los que lo han probado se han mostrado encantados de ver reflejados sus propios datos. Así que ahora aspiramos a llegar a las grandes estrellas”, sigue.
Pero VITBIO no solo quiere llegar para quedarse en el golf: el objetivo es ir más allá. “Empezamos con el golf porque los jugadores y los entrenadores de este deporte ya conocen muy bien el trabajo con el análisis de presiones”, explica. “En otros deportes no es muy común trabajar con plataformas de fuerza y es más fácil empezar con profesionales que ya parten desde ese punto”, cuenta.
La idea es utilizar la información y las opciones que ofrece la tecnología para realizar aplicaciones en varios deportes
Aunque, por supuesto, el reto es dar el salto. “La idea es utilizar la información y las opciones que ofrece la tecnología para realizar aplicaciones en varios deportes”, dice Chou. “El golf es nuestra apuesta para empezar, pero queremos realizar investigación en otras modalidades, trabajar con médicos y deportistas de otras disciplinas y mejorar su día a día”, asegura.
Por ello, VITBIO tiene claro de que su tecnología solamente se consolidará desde un trabajo conjunto con todos los entes implicados en el deporte. “No está habiendo ningún problema con ninguna federación deportiva para seguir desarrollando esta tecnología”, cuenta Chou. “La hemos presentado a muchas federaciones como la UCI, la FIBA, la RFEG… Todas nos han dicho que no hay problema, porque al fin y al cabo lo que tenemos es una plantilla normal”, señala.
A raíz de esa plantilla se quiere tener un dato completo del funcionamiento del cuerpo de los deportistas en las distintas modalidades. El golf, de nuevo, puede ser pionero en ello. “Estamos trabajando con universidades y hospitales en Taiwán y Luxemburgo y pronto lo haremos en España para investigar sobre lesiones en el golf”, dice Chou. “Es un campo diferente, pero esta tecnología nos va a permitir realizar investigaciones en diferentes escenarios”, asegura.
El método de análisis del swing presentado por VITBIO supone un gran punto de partida para potenciar el rendimiento a partir de los datos y del uso de la inteligencia artificial, un aspecto que puede marcar la diferencia en el deporte a corto plazo. Por ello, desde la marca están seguros de que la tecnología es la vía para que, con pasos firmes, se pueda dar el golpe en el golf.