Si eres de los que disfrutan con el olor a pólvora ficticia y las historias de camaradería en el frente, te habrás dado cuenta de que estamos viviendo una época dorada para el género. Las plataformas de streaming ofrecen buenas opciones para recrear batallas históricas de la Segunda Guerra Mundial con un nivel de realismo excelente… y no hay mejor plan para un sábado y domingo de sofá que pegarse un buen atracón de adrenalina.

Repasamos las cinco mejores series bélicas de la Segunda Guerra Mundial que se pueden ver, centrándonos en producciones que no solo buscan el espectáculo visual, sino que profundizan en la psicología del soldado y el horror crudo de la contienda.

Serie Los hombres del SASSerie Los hombres del SAS de HBO MaxHBO MaxHermanos de Sangre (HBO Max)

Esta producción de Steven Spielberg y Tom Hanks no es solo una de las mejores series bélicas de la historia, sino que para muchos críticos es la cumbre de la televisión moderna. A lo largo de sus diez episodios, se sigue a la compañía Easy desde su entrenamiento en Estados Unidos hasta el salto sobre Normandía -y el avance por una Europa devastada-. Lo que la hace especial es su enfoque humano; antes de cada capítulo, veteranos reales de la unidad ofrecen testimonios breves que dotan de una carga emocional devastadora a la acción que vemos después en pantalla.

La recreación técnica de esta creación de HBO Max es soberbia, con un diseño de sonido que te hace sentir el silbido de las balas rozando los cascos de los paracaidistas. Es una obra que habla sobre el sacrificio, el miedo paralizante y la lealtad inquebrantable entre hombres que solo se tienen los unos a los otros en mitad del infierno. Si decides verla en HBO Max, prepárate para un viaje intenso que te dejará reflexionando mucho después de que aparezcan los créditos finales. Es, sin duda alguna, la referencia absoluta para entender el género hoy día.

Los amos del aire (Apple TV)

Siguiendo la estela de sus predecesoras, la firma Cupertino trajo esta maravilla visual que traslada el conflicto al cielo. Se centra en el 100.º Grupo de Bombardeo de las Fuerzas Aéreas del Ejército de los Estados Unidos, conocidos como el Bloody Hundredth por las bajas masivas que sufrieron. A diferencia de la lucha en tierra, aquí el enemigo es también el frío extremo, la falta de oxígeno a gran altitud y la claustrofobia de las cabinas de los B-17. La serie logra transmitir la vulnerabilidad de estos jóvenes que volaban en ataúdes de metal a miles de metros de altura.

Visualmente es un prodigio técnico, utilizando los últimos avances en efectos digitales para recrear combates aéreos coreografiados con una precisión histórica asombrosa. Pero más allá de las explosiones, el guion explora el coste psicológico de saber que cada misión tiene una probabilidad altísima de no tener retorno. Entre las series bélicas basadas en la Segunda Guerra Mundial actuales, esta destaca por mostrar una perspectiva menos explorada del conflicto: la de aquellos que libraron la guerra sobre las nubes, enfrentándose a dilemas morales y a una soledad técnica aterradora mientras caían sobre Alemania.

Los hombres del SAS (HBO Max)

Si buscas algo con un ritmo más frenético, un toque de rebeldía y una banda sonora cargada de punk y rock, esta es tu elección para el fin de semana. Basada en hechos reales, narra la creación del Servicio Aéreo Especial británico en el desierto del norte de África durante la Segunda Guerra Mundial. Steven Knight, el creador de Peaky Blinders, imprime su sello personal con personajes carismáticos, un poco locos y dispuestos a romper todas las reglas militares convencionales para golpear a los nazis donde más duele mediante tácticas de guerrilla.

La serie, con la firma de la BBC, es un soplo de aire fresco dentro de las series bélicas tradicionales, ya que abraza la excentricidad de sus protagonistas sin perder el respeto por la brutalidad del conflicto. Los paisajes desérticos son espectaculares y la narrativa es ágil, casi gamberra, mostrando cómo un grupo de inadaptados cambió el curso de la guerra mediante el ingenio y una audacia que rozaba el suicidio. Es extremadamente entretenida, ideal para quienes prefieren la acción táctica y el desarrollo de personajes con mucha personalidad por encima del drama puramente solemne.

Das Boot (SkyShowtime)

No podíamos dejar fuera de esta lista la perspectiva alemana, y esta serie, que funciona como secuela y expansión del clásico cinematográfico, es simplemente magistral. La trama se divide entre la asfixiante vida dentro de un U-Boot en el Atlántico y la creciente resistencia francesa en tierra firme. Aquí la tensión no viene de grandes tiroteos a campo abierto, sino del silencio absoluto para evitar los sonares enemigos y la presión del agua que amenaza con aplastar el casco en cualquier momento. Es una de las propuestas más crudas y realistas del panorama actual.

El espectador siente el sudor, la suciedad y la desesperación de una tripulación que empieza a cuestionar la propaganda del régimen mientras se hunde en las profundidades del océano. Esta es una de esas series bélicas que huye del heroísmo barato para centrarse en la supervivencia pura y dura en un entorno hostil donde el mayor enemigo puede ser el propio pánico del compañero. La dualidad de la creación que está en SkyShowtime de su narrativa, alternando entre el espionaje en los puertos y la guerra submarina, la convierte en un thriller político y bélico de primerísimo nivel.

El Pacífico

Producida también por el dúo Spielberg-Hanks, esta miniserie es la hermana espiritual de Hermanos de Sangre, pero con un tono mucho más oscuro y descarnado. Mientras que en Europa había una sensación de causa justa y liberación, la guerra en el Pacífico se muestra como una lucha salvaje y deshumanizada contra un enemigo que no se rinde y una naturaleza implacable. Seguimos los pasos de tres marines en escenarios como Guadalcanal, Peleliu e Iwo Jima, donde el calor, la malaria y el barro son tan peligrosos como las emboscadas japonesas.

Lo que diferencia a esta de otras series bélicas basadas en la Segunda Guerra Mundial es su crudeza psicológica; no se corta al mostrar cómo la guerra corroe el alma de los soldados, convirtiendo a jóvenes inocentes en hombres endurecidos o mentalmente destrozados. La recreación de los desembarcos es visceral y visualmente impactante, utilizando una paleta de colores que transmite el agobio constante del entorno tropical. Es una experiencia dura, a veces difícil de ver, pero necesaria para comprender la magnitud del trauma que supuso aquel frente para toda una generación de combatientes americanos.