Tres niños beben agua de un recipiente. Están en una caleya de Turón y llevan madreñas. Se trata de una foto de 1957 y que da la bienvenida a la muestra «Lo que queda de entonces. Memoria fotográfica de la Asturias franquista», que se puede ver desde este sábado en el Valdecarzana. Ese mismo año, el 24 de septiembre, el dictador Francisco Franco acude a la inauguración de la factoría de Ensidesa y allí lo retrata Marcelino Lena Dacuba. Es una de las dos fotos relacionadas con Avilés de la exposición que cuenta con imágenes cedidas por el Muséu del Pueblu d’Asturies y promovida por la fundación Juan Muñiz Zapico. La otra imagen es de una procesión con la imagen de la Santina en pleno recorrido por la calle del Generalísimo (actualmente La Cámara) el 2 de julio de 1939, ya con todo el país en manos de los franquistas. Asturias había caído en octubre de 1937.

La exposición muestra dos periodos históricos como son la autarquía, que es «la época más violenta y destructiva» y la del desarrollismo, «donde no desaparece el carácter dictatorial del régimen y continúa la represión sin llegar a los extremos de los años 40 y 50». Esas afirmaciones son del historiador Ramón García Piñeiro, que detalla además que la muestra se divide en cuatro secciones: la Asturias de los políticos franquistas, militares, la iglesia y Falange como partido único; la Asturias de los perdedores de la guerra, la resistencia y las clases desfavorecidas; el mundo del trabajo y por último, el ocio y el entretenimiento. Piñeiro destacó a propósito de la muestra que la fotografía «es uno de los principales instrumentos de conocimiento histórico del pasado» y que detalló además que «este tipo de documentos constatan que con Franco desde el punto de vista de las libertades y de la situación económica del país, estábamos muchísimo peor».

Modesto Monto retrató a un grupo de mujeres del Auxilio social de la sección femenina de Falange haciendo el saludo fascista en Villamayor (Piloña) en 1940, a su lado hay otra imagen de José Muñiz de un besamanos a un prelado en Turón (Mieres) y en el otro lado de la muestra, Constantino Suárez retrata a la resistencia, a Manolín de Llorío y Aurelio Díaz con escopetas en un monte de Laviana en octubre de 1944. Un funeral por un accidente minero en 1967 en Turón, un grupo de presas custodiadas en la Casa de los Valdés en Sotrondio e imágenes del Economato de Hunosa, cribadores de carbón y el mercado de Tineo, entre otras como una matanza del cerdo por Sanmartín ayudan a comprender cómo fueron aquellos años de falta de libertades.

La concejala de Memoria Democrática, Ana Solís, destacó la importancia de divulgar este tipo de exposiciones en los centros educativos y celebró que la inauguración de la exposición fuera tal día como un 9 de mayo, coincidiendo con el día de la victoria contra los nazis. Por eso quiso recordar a las fuerzas soviéticas que provocaron el fin del fascismo europeo y el fin de la Segunda guerra mundial. «Quiero recordar también a personas que no salen en la exposición como al movimiento comunista que fue la única fuerza opositora que hizo frente al franquismo y acordarme de los avilesinos que sufrieron la clandestinidad y los campos de concentración«, destacó la edil, sobre una exposición que contó con Toño Huerta, responsable de la fundación Juan Muñiz Zapico, que enfatizó: «Ese dicho de que cualquier tiempo pasado fue mejor, con esta exposición comprobamos que no fue así, para las personas que añoran este régimen decirles que vivió bien quien vivió bien, pero la mayor parte de la sociedad española, no». La única foto que trasciende el franquismo propiamente dicho es del 25 de mayo de 1976 en un acto asturianista para reivindicar la bandera asturiana en el que figuran Carlos Rubiera, Xosé Lluis García Arias y Amelia Valcárcel, entre otros, en Oviedo.

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