4 – CACEREÑO: Nieves, Emi, Martínez, Alonso, Joserra (Sanchidrián, min. 97), Conesa (Diego Guti, min. 59), Ajenjo, Iván Fernández (Palacín, min. 59), Monerris (Osama, min. 81), Berlanga y Diego Gómez (César Gómez, min. 81).
1 – REAL MADRID CASTILLA: Fran González, Fortea, Joan Martínez, Valdepeñas, Diego Aguado (Serrano, min. 68), Cristian David (Fofana, min. 68), Manuel Ángel (Lamini, min. 83), Pol Fortuny, Rachad (Zúñiga, min. 83), Yáñez y Liberto.
GOLES: 1-0, min. 12: Ajenjo. 2-0, min. 45+4: Ajenjo, de penalti. 2-1, min. 47: Rachad. 3-1, min. 61: Ajenjo. 4-1, min. 76: Diego Guti.
ÁRBITRO: Javier Figueiredo Comesaña, del Comité Gallego. Mostró tarjeta amarilla a los locales Joserra, Monerris y Palacín, y al visitante Fortea.
INCIDENCIAS: Partido de la jornada 36 del grupo 1 de Primera Federación disputado en el estadio Príncipe Felipe.
Dulcísimos sueños para el Cacereño, que pudo irse a dormir fuera del descenso, aunque este domingo alguno de sus rivales, Ourense o Talavera, se pueda poner de nuevo por delante. Pero, de momento, el espectacular triunfo sobre el Real Madrid Castilla catapulta las opciones verdes. Hay que creer. El equipo cree. Sus fieles también. Quedan dos encuentros, en Zamora y ante el Talavera en el Príncipe Felipe. Los goles de Javi Ajenjo -qué noche la del 10- y Diego Guti dan pie al sueño, a la realidad.
Julio Cobos volvió a sorprender, en esta ocasión con el papel otorgado a dos pesos pesados del vestuario, dejando en el banquillo al indiscutible líder de la defensa verde, Javi Barrio —¿tendría algún problema físico el logroñés?—, y también incluyendo a Iván Fernández en el once inicial. Palacín iría al banco, eliminándose el doble nueve de los últimos partidos con Diego Gómez.
El Madrid Castilla de Julián López de Lerma, mientras tanto, tenía ausencias más o menos esperadas, como la ya habitual de Pitarch o incluso la de Cestero. Ambos estarán en la convocatoria de este domingo (21.00) en el clásico en el Camp Nou.
Antes del choque, ya sabía el decano extremeño un par de resultados de trascendencia de cara a esta recta final. De un lado, que el Avilés estaba definitivamente en la pelea por la permanencia al perder en casa de la Ponferradina (3-1) y que, con 43 puntos, no lo tiene claro. Además, el Deportivo Guadalajara había cumplido con su objetivo de llegar a los 40 puntos tras vencer al descendido Arenteiro (2-0). Nada fuera del guion previsto en la antepenúltima jornada de esta apretadísima categoría. Para este mismo domingo, esperan unos evidentemente trascendentales Osasuna B-Talavera (12.00) y Ourense-Celta Fortuna (16.30).
El partido comenzó con buenas vibraciones, con dos equipos queriendo jugar bien al fútbol, pero gobernado por los verdes. El CPC tenía más presencia en campo rival y unas ganas extraordinarias, propias del momento.
Monerris retó a Fran González, que rechazó el balón de manera inverosímil, justamente antes de que Javier Ajenjo hiciera el 1-0 a pase tremendo de Iván Fernández. Estalló el Príncipe Felipe y, con él, su gente.
Opciones
Respondió el filial blanco adueñándose de la pelota y con una posibilidad increíble fabricada entre Aguado y Pol Fortuny, que este no concretó a quemarropa ante un vencido Diego Nieves.
Los jóvenes blancos, virtuosos en el regate y el juego combinativo, amenazaban a un Cacereño ordenado en defensa. Un ejemplo fue la acción de Diego Aguado, que de zurda lanzó al larguero una falta en el 27. Nada podía salir mal para un Cacereño necesitado de suerte. Llovía espectacularmente en el Príncipe Felipe. Se defendía el CPC.
El partido se tuvo que parar por la tremenda tromba de agua, acompañada de granizo, que hacía peligrar la integridad de todo y de todos. Era el minuto 36.
Comprobado que el césped estaba en condiciones —el cambio profundo del recinto da sus frutos, desde luego—, el choque se reanudó 25 minutos después.
Fortuny la volvió a tener, pero Nieves intervino con acierto. El encuentro estaba muy abierto. Tanto como que Ajenjo, de penalti, haría el 2-0 —sexto tanto para él— tras una pena máxima provocada por un inteligentísimo Diego Gómez.

Los jugadores se retiran por la tormenta, con José Alonso en primer plano. / CARLOS GIL
Segunda parte
En el segundo tiempo, el CPC tenía que nadar y guardar la ropa. Tanto en lo metafórico como en lo real. El reto estaba, en cualquier caso, en buen camino. En realidad, había que preocuparse por detalles como la tarjeta acumulada por Joserra, que tenía enfrente al malabarista Yáñez, un desafío que estaba cumpliendo de la mejor manera.
Pero el 2-1, obra de Rachad, en la primera jugada de la continuación del duelo, creó ya la incertidumbre más absoluta. Los fantasmas volvieron a aparecerse en un equipo con varios golpes mal encajados esta temporada.
El Castilla, con Manuel Ángel al mando, se lanzó en tromba hacia la meta del decano, con los locales a la expectativa de alguna contra o una jugada de estrategia.

Celebración de uno de los tantos de Javi Ajenjo. / CARLOS GIL
Palacín amagó con el gol nada más salir y Ajenjo remató el 3-1 tras un fallo en la salida, lo que provocó el éxtasis en el Príncipe Felipe. El resto ya era no complicarse la existencia.
Diego Guti redondeó los mejores 90 minutos de la temporada del Cacereño. Increíble. Increíble Monerris y su partido, al igual que los de Iván Martínez, Alonso o Emi. Algunos se pellizcan, pero todos son felices. El CPC ha llegado a tiempo para, al menos, discutir su adiós a la tercera categoría del fútbol nacional. Tremendo.