La alerta amarilla activada desde primera hora de la mañana en Sevilla por las previsiones meteorológicas sembró la incertidumbre sobre la presencia de la imagen de San Juan Bosco del Polígono Sur y María Auxiliadora de Nervión podrían estar en la Catedral de Sevilla. … Finalmente, ambas tallas pudieron salir, tal y como esperaban los organizadores de esta salida.

Parecía 24 de mayo en la parroquia de Santa Cruz. El templo estaba repleto de salesianos venidos no solo desde Sevilla y Andalucía, sino de Extremadura y Canarias, que acudieron a esta cita para conmemorar el 150 aniversario de los cooperadores salesianos.

El traslado tenía un amplio y diferente cortejo al de cualquier hermandad. No había cirios, ni había filas, iban en peregrinación portando cada grupo la bandera del centro educativo de su procedencia. A Don Bosco y a María Auxiliadora les rezaban cantando, al estilo propio de los colegios salesianos.

La lluvia apareció poco después de la salida de San Juan Bosco, obligando abrir los paraguas y a proteger algunas banderas con plásticos. Las andas de María Auxiliadora quedaron detenidas en la parroquia de Santa Cruz durante unos minutos ante la incertidumbre meteorológica. Poco después, la lluvia cesó y la Virgen cruzó el dintel de la puerta de la parroquia de Santa Cruz.

Incluso salió el sol, de manera tímida, pero iluminó a María Auxiliadora de Nervión, que iba rodeada de devotos en el trayecto de un traslado que pudo efectuarse sin ningún contratiempo, sobre todo, por la cercanía entre la parroquia de Santa Cruz y la Catedral de Sevilla.

En el trayecto, presidió la procesión el cardenal Ángel Fernández Artime, prefecto del dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, habiendo sido rector mayor de los salesianos durante una década, entre 2014 y 2014. Una eminencia que, comentaban el personal salesiano: «Para nosotros, después de este sacerdote, el más importante es el Papa». Está considerado como uno de los cardenales más influyentes de habla hispana en el mundo.

El traslado solamente recorrió la calle Mateos Gago y la plaza Virgen de los Reyes, bonito e intenso, con los rostros repletos de felicidad, con devotos queriendo inmortalizar a la Virgen con la Giralda, de hablar entre los presentes los que estaban viviendo. No había ningún salesiano sin parar de sonreír de alegría.

Pasadas las diez y media de la mañana, al término justo de la eucaristía en el altar mayor de la Seo, entraba San Juan Bosco, que antes de ser ubicado en el trascoro de la Catedral, giraron las andas del santo, cedidas por la Amargura, para rezar una oración ante la Virgen de los Reyes.

Seguidamente, hacía lo propio María Auxiliadora. Las andas, cedidas por la Sed, giraron para mirar al pueblo antes de efectuar la entrada en la Catedral. Era el gesto de acción de gracias de las salesianas de Nervión a Sevilla.

La Virgen volvió a colocarse frente a la Catedral para hacer la entrada en el primer templo metropolitano mientras repicaban las campanas de la Giralda y el coro y la orquesta del movimiento juvenil salesiano le cantaban a la Virgen.

Antes de la eucaristía se vivió el primer momento especial con María Auxiliadora en el interior de la Catedral, tal y como comentó el cardenal Artime: la visita a la Virgen de los Reyes. Una estampa inédita que no olvidarán jamás. La asociación de María Auxiliadora de Nervión recibió la medalla de oro de la Virgen de los Reyes, que fue colocada a los pies de la reliquia de Don Bosco en las andas y la Virgen la lucirá el 24 de mayo por las calles de Nervión.

Por otra parte, la asociación, junto al cardenal Artime, realizaron una ofrenda a la Virgen de los Reyes y, además, el cardenal recibió un reconocimiento por parte de la asociación de la Virgen de los Reyes y San Fernando, para que tenga muy cerca a la patrona de Sevilla y la diócesis para siempre.

El acto finalizó con ‘Rendido a tus plantas’, continuando con el traslado de la Virgen hasta el trascoro de la Catedral y celebrar así una eucaristía para conmemorar los 150 años de la creación de los cooperadores salesianos, una fundación creada por San Juan Bosco en 1876, una jornada que coincidió con con el VI congreso internacional de esta asociación laical, que se lleva a cabo en Roma.

En definitiva, el espíritu salesiano está muy vivo, quedó demostrado en este día de tanta importancia para los colegios salesianos, centros educativos que llevan por bandera la devoción de María Auxiliadora.