El arquitecto Pablo Borraz ha querido animar a aquellos que quieren construir su propia vivienda. Pese a que el contexto actual es más exigente que hace unos años por la subida generalizada de los precios, ha querido recordar que el deseo sigue siendo legítimo. El punto de partida fundamental es tener claro el marco económico: conocer con precisión hasta dónde se puede llegar es clave para evitar problemas futuros.

«Nadie os debe quitar las ganas de haceros una casa, ni siquiera yo», ha explicado en un vídeo publicado en TikTok. «Está claro que hacerse una vivienda unifamiliar hoy en día es un poco más difícil que años atrás, sobre todo porque los costes en general son mayores y por tanto la magnitud del error que podamos cometer es mayor», explica. En este sentido, advierte de que cualquier desviación económica puede tener un impacto mucho más doloroso que antes.

Un proceso de ruta realista

Sin embargo, Borraz no plantea este escenario como un obstáculo insalvable, sino como una llamada a la responsabilidad. «Entonces no se trata de que ahora sea una insensatez hacerse una vivienda unifamiliar. Lo que es una insensatez es tratar de hacerla sin las herramientas adecuadas, sin los medios correctos».

Para definir ese marco económico al que se puede acceder, el proceso exige una reflexión profunda previa. «Para calcularlo ya necesitas saber muchas cosas porque has tenido que pensar sobre lo que realmente quieres, los metros que realmente necesitas, has tenido que pensar también sobre las limitaciones que tienes«. Esto implica aceptar que no todo es posible y tomar decisiones desde el principio, filtrando las prioridades reales del proyecto. A partir de ahí, el siguiente paso es establecer una hoja de ruta clara y realista que guíe todo el proceso de construcción.

En última instancia, el éxito de una vivienda unifamiliar depende del conocimiento y la planificación. «Es decir, conocer bien dónde te estás metiendo. Si eso lo conoces, si eso lo sabes, una vivienda unifamiliar es perfectamente posible. Si no, se convierte en una fuente inagotable de problemas». Borraz concluye con una idea que resume su enfoque: «Que no se trata de ser pesimista, al revés. La mejor actitud de hacerse una vivienda unifamiliar es ser optimista, pero ser optimista no significa ser un irresponsable».