Choque entre el Gobierno canario y central a pocas horas de la llegada del crucero MV Hondius a Tenerife. De madrugada, Fernando Clavijo lanzó un … último órgano al Ejecutivo de Pedro Sánchez al negarse a que el barco fondeara en el puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife. Minutos después de que los ministros de Sanidad, Interior y Política Territorial y Memoria Democrática dieran a conocer las operaciones para el desembarque del pasaje, el presidente autonómico anunció que no autorizaría el fondeo para «no ser cómplices de algo que pone en peligro la seguridad sanitaria» de la isla.

En declaraciones a los medios de comunicación, lamentó «la falta de diálogo» con el Gobierno de España, además de la «falta de entrega de los informes y de una explicación lógica a que si los pasajeros están adecuadamente, puedan entrar en un autobús y no en un avión de 250 pasajeros». Pese a su rechazo, la Marina Mercante autorizó la llegada del barco, que ya fondea frente al puerto de Tenerife, cuya gestión compete al Gobierno central.

La propuesta de Clavijo pasa por redistribuir a los pasajeros en los aviones que esperan en el aeropuerto sur de Tenerife al declarar no tener ningún informe «que asegure el riesgo cero». En una entrevista a Canarias7 el presidente autonómico aclaró que se autorizó el fondeo del barco y no el atraque por «la posibilidad de que con el barque atracado al muelle bajen ratas con el hantavirus». Sin embargo, esta madrugada volvió a mostrarse «preocupado» porque los reoedores «puedan bajar por los lados del barco y pongan en peligro la seguridad de los canarios». «Tenemos criterios técnicos del Gobierno de Canarias que aconsejan que el buque esté el menor tiempo posible fondeado», añadió.

Sin roedores

Dos horas después, el Ministerio de Transportes impulsó la acogida del crucero pese al rechazo de Canarias. Según detalla ABC, el Gobierno justifica la «necesidad de asistencia a bordo»y argumenta que la permanencia del crucero en Tenerife hace «más eficaz» el control sanitario. Asimismo, garantiza que el riesgo es reducido, ya que el puerto está en una zona aislada.

Tras las declaraciones de Clavijo, el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha afeado al presidente autonómico su postura y le ha acusado de «estar haciendo política para boicotear una operación de importancia mundial». «Esa idea que ha tenido de un ratón infectado saltando de un barco para nadar 200 metros y escalar el muelle para colonizar Tenerife no es un riesgo», detalló esta madrugada en La Sexta. El responsable garantizó que «no hay roedores en el bote» y que las personas que están a bordo del mismo están «asintomáticas». Defendió así que el riesgo es «remoto».

Ya en Canarias, una vez salga el sol en Tenerife los pasajeros serán evacuados en lanchas y trasladados al aeropuerto tras pasar una evaluación médica. La ministra de Sanidad, Mónica García, aseguró que la operación cuenta con todas las «garantías de salud pública». A su llegada al puerto de Granadilla, Sanidad ha afrimado que las condiciones higiénicas del barco son adecuadas. «No se han detectado roedores por lo que no se considera esperable la transmisión», recoge el informe difundido por el ministero.