El eclipse solar que atravesará buena parte del norte de España este agosto, en la que Burgos figura como una de las mejores posiciones para verlo, ha desatado una carrera por encontrar alojamiento en las zonas con mejor visibilidad. La alta ocupación hotelera y de apartamentos turísticos, que lleva meses prácticamente completa tanto en la ciudad como en la provincia, y la alta demanda han hecho surgir un fenómeno en paralelo: la aparición de particulares que ofrecen su vivienda habitual en alquiler únicamente para esas fechas.
Una revisión de anuncios en plataformas de compra-venta de segunda mano, como Wallapop y Milanuncios, entre otras, ha permitido identificar casi una treintena de ofertas de apartamentos y casas completas, pero también de habitaciones individuales en viviendas particulares o segundos domicilios en Burgos, Aranda de Duero, y otros municipios situados en la provincia, como Pampliega, Padilla de Abajo o Montorio.
Estas casas no forman parte de la oferta turística habitual, sino que los propietarios indican explícitamente la excepcionalidad de los anuncios de los arrendamientos, con descripciones como «se alquila piso para la semana del eclipse» o «se ofrece habitación en fechas puntales».
Muchos de los anunciantes, especialmente los de la zona de Aranda de Duero, también puntualizan que las viviendas no se encuentran disponibles para el Sonorama Ribera, «solo en fechas del eclipse solar», o «se alquila una habitación, no disponible para el Sonorama», en caso de que la demanda del festival, que se celebra el fin de semana previo al evento astronómico, pueda virar a aprovecharse también de este fenómeno de alquiler excepcional.
Es un patrón que se repite: pisos y habitaciones de particulares que en su mayoría anuncian disponibilidad para los días 11, 12 (el día del eclipse) y 13 de agosto. No se trata de alojamientos turísticos registrados ni de negocios continuados de corta estancia, sino de una respuesta ‘oportunista’ a la extraordinaria demanda, ya que la falta de disponibilidad de hoteles y apartamentos ha empujado a los visitantes a explorar alternativas.
Una de las anunciantes con las que ha podido contactar este periódico relata que, la idea surgió cuando unos familiares «prestaron» su piso a unos conocidos que vienen de fuera por un «precio simbólico», al tener previsto ellos mismos salir en esas fechas por vacaciones. Ella decidió hacer lo mismo con su segunda vivienda, una casa heredada en su pueblo a la que solo acude en verano o por las fiestas. El hecho de no encontrar huéspedes interesados en su círculo, la empujó a anunciarlo en Wallapop sin tener que acudir a plataformas específicas ni «nada a largo plazo».
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