El cometa C/2025 R3 (PanSTARRS), un viajero gélido que no visitaba el sistema solar interior desde hace unos 170.000 años, se encuentra actualmente en una trayectoria privilegiada a través de la constelación de Orión. Tras sobrevivir a su paso más cercano al Sol (perihelio) el pasado 19 de abril, el cometa ha desplegado una brillante coma verdosa que lo ha convertido en el objetivo principal de astrónomos y fotógrafos en todo el mundo.

Un encuentro cercano con Rigel

Durante los últimos días, el cometa ha protagonizado un acercamiento visual impresionante con Rigel, la estrella supergigante azul que marca el «pie» del cazador Orión. Esta conjunción no solo facilita su localización para los aficionados, sino que ofrece un contraste cromático único: el blanco azulado de una de las estrellas más brillantes del cielo frente al aura esmeralda del C/2025 R3.

Actualmente, el cometa brilla con una magnitud de 5.2, lo que lo sitúa técnicamente en el límite de la visibilidad a simple vista bajo cielos rurales libres de contaminación lumínica. Sin embargo, para la mayoría de los observadores urbanos, el uso de binoculares o telescopios de corto alcance es fundamental para distinguir su núcleo denso y su sutil cola de polvo.

Próxima parada: La Gran Nebulosa de Orión (M42)

Si el paso cerca de Rigel fue espectacular, el plato fuerte está por llegar. Entre los días 10 y 12 de mayo, el cometa C/2025 R3 se desplazará hacia el «espada» de Orión, posicionándose a apenas 2 grados de la Nebulosa de Orión (M42).