Aunque continúa apartado de las pistas por su lesión en la muñeca y todavía no ha fijado una fecha para su regreso, Carlos Alcaraz sigue generando debate en el mundo del tenis. Esta vez, a raíz de unas declaraciones de Adriano Panatta, campeón de Roland Garros en 1976, sobre la decisión del murciano de poner fin a finales de 2025 a su etapa junto a Juan Carlos Ferrero.

En una entrevista concedida al diario italiano Corriere della Sera, Panatta aseguró que le llamó especialmente la atención una reflexión de Alcaraz tras separarse de Ferrero. “Carlos me impresionó mucho cuando dijo que, sin Ferrero, por fin podía tomar decisiones”, explicó el italiano.

Para Panatta, aquellas palabras dejaban entrever que el español necesitaba ganar independencia en su carrera. “Claramente, eso le pesaba. Prefería la libertad, incluso a riesgo de sufrir algunas derrotas más”, añadió el extenista, que reconoció sentirse identificado con esa manera de entender el deporte. “Yo soy como él”, confesó.

Alcaraz con la protección en su muñeca

Alcaraz con la protección en su muñeca / RTVE

El italiano también habló sobre Jannik Sinner, gran dominador del circuito en estos momentos, y quiso alejarse de la imagen de jugador frío o automático que a menudo acompaña al número uno mundial.

Llamar a Sinner una máquina es injusto”, defendió Panatta, que destacó especialmente la mentalidad del italiano. “Admiro su deseo de mejorar. Cada día intenta perfeccionar su juego”.

Según el campeón italiano, esa ambición constante es precisamente lo que diferencia a Sinner del resto. “Normalmente uno entrena para hacer bien lo que ya sabe hacer. Jannik no”, sentenció.