Redacción
La oxigenoterapia es un pilar terapéutico esencial en múltiples patologías respiratorias pero su administración sigue dependiendo en gran medida de ajustes manuales. Este modelo, vigente desde hace décadas, puede aumentar la carga asistencial y el riesgo clínico. La Fundación Jiménez Díaz ha implementado el primer dispositivo médico inteligente capaz de ajustar el flujo de oxígeno de forma dinámica. La tecnología, denominada EMILY.IA, combina inteligencia artificial, monitorización continua y un sistema de circuito cerrado. Su objetivo es mantener niveles óptimos de saturación adaptados a cada paciente.
EMILY.IA combina inteligencia artificial, monitorización continua y un sistema de circuito cerrado para mantener niveles óptimos de saturación adaptados a cada paciente
El dispositivo se ha desarrollado desde la práctica clínica y con un enfoque multidisciplinar. Integra hardware médico, algoritmos de IA y arquitectura software avanzada. Además, permite la supervisión remota mediante una plataforma digital clínica. Este enfoque favorece la toma de decisiones informada en tiempo real. En la Unidad de Cuidados Respiratorios Intermedios (UCIR), más de 50 pacientes han recibido oxigenoterapia gestionada por este sistema. Los resultados son positivos en distintos escenarios clínicos. Incluyen pacientes en respiración espontánea, ventilación mecánica no invasiva e invasiva. El dispositivo ha demostrado estabilidad operativa durante periodos prolongados.
Desde el punto de vista clínico, la herramienta mantiene a los pacientes en rangos objetivo durante más tiempo. También reduce episodios de hiperoxia sin aumentar el riesgo de hipoxemia. Estas mejoras tienen impacto directo en la seguridad del paciente. Asimismo, disminuye la necesidad de intervenciones manuales por parte del personal de enfermería. El sistema utiliza dos algoritmos diferenciados según el perfil fisiopatológico. Se distinguen pacientes hipoxémicos puros y pacientes hipercápnicos confirmados. Esto permite adaptar objetivos de saturación y optimizar el tratamiento. La indicación actual se centra en pacientes adultos con insuficiencia respiratoria en UCIR.
La indicación actual se centra en pacientes adultos con insuficiencia respiratoria en UCIR
El desarrollo de EMILY.IA se inició en 2020 a partir de una necesidad clínica identificada. La hipótesis planteaba automatizar los ajustes manuales de oxígeno sin sustituir al profesional sanitario. Tras varias iteraciones, el proyecto ha evolucionado hacia una solución clínica validada. El proceso ha incluido validación en entorno real y cumplimiento regulatorio. El dispositivo también incorpora el concepto de inteligencia artificial explicable. Cada ajuste puede interpretarse, validarse y mejorarse de forma continua. Este aspecto es relevante para su integración en la práctica clínica. Además, facilita el cumplimiento de estándares regulatorios y de calidad.
Entre los próximos pasos se encuentra la publicación de un estudio prospectivo en una revista científica. También se prevé validar su uso en hospitalización convencional y en otros centros. La extensión a la atención domiciliaria y remota constituye otra línea estratégica. Estos escenarios podrían contribuir a modelos asistenciales descentralizados. A medio plazo, el sistema evolucionará hacia capacidades predictivas. El objetivo es anticipar descompensaciones a partir de datos longitudinales del paciente. Esto permitiría intervenir de forma precoz y mejorar los resultados clínicos. Además, se contempla la integración con otros dispositivos y sistemas hospitalarios.
Actualmente, EMILY.IA se encuentra en proceso de certificación para el marcado CE. Su posible comercialización se estima en un plazo aproximado de dos años. La experiencia en la Fundación Jiménez Díaz sugiere que la integración entre clínica, tecnología y emprendimiento puede generar soluciones aplicables a gran escala.