ACI Europa ha puesto el foco en un riesgo que el sector turístico no puede leer solo como una tensión energética. La guerra en Oriente Medio ha encarecido el queroseno y ha abierto incertidumbres sobre el suministro de combustible aéreo, aunque la propia asociación subraya que ningún aeropuerto europeo afronta escasez de ‘Jet Fuel’ y que las operaciones siguen desarrollándose con normalidad en toda la red aeroportuaria europea estas semanas.

La advertencia llega después de que Bruselas presentara AccelerateEU, un plan de respuesta a la crisis energética que ACI Europa ha recibido positivamente. El programa prevé crear un observatorio europeo del combustible, mapear existencias de Jet Fuel, coordinar fuentes alternativas con Estados, proveedores, aerolíneas y aeropuertos, y optimizar la distribución para que el combustible aéreo esté disponible en todas las regiones y aeropuertos afectados por posibles tensiones futuras de suministro.

Los aeropuertos regionales son más vulnerables

El punto más delicado está en los aeropuertos regionales. ACI Europa sostiene que son especialmente vulnerables porque sus rutas suelen tener una demanda más sensible al precio y menos rentable para las aerolíneas. Si el queroseno se encarece y las compañías gestionan la capacidad con más prudencia, los recortes tenderían a concentrarse antes en rutas regionales que en enlaces principales o mercados con mayor margen comercial para operadores aéreos europeos.

En su conferencia regional de Turín, ACI Europa elevó el tono económico: el precio del Jet Fuel en Europa llegó a superar los 1.800 dólares por tonelada a comienzos de abril, provocando presión sobre tarifas y capacidad. Según Olivier Jankovec, muchas instalaciones regionales podrían afrontar a la vez un shock de oferta y demanda, una combinación que la asociación califica como una amenaza existencial para su futuro económico inmediato regional.

Crisis de queroseno: ¿Podrían cerrar aeropuertos regionales a causa de la falta de combustible?

La actividad en aeropuertos regionales podría ser suspendida en algunos casos. Fuente: Hosteltur

La lectura no equivale a anunciar cierres inmediatos, pero señala un deterioro de viabilidad. ACI Europa recuerda que los pequeños aeropuertos regionales siguen más de un 30% por debajo del tráfico de 2019, mientras los mayores superan en más del 16% aquellos niveles. Con menos base de pasajeros, más estacionalidad y mayor dependencia de decisiones de aerolíneas, cualquier tensión del combustible amplifica el riesgo operativo y financiero para esas infraestructuras.

Las rutas ligadas al ocio regional, más expuestas

El problema no se limita al depósito de los aviones. ACI Europa vincula el encarecimiento del combustible con una posible crisis de coste de vida, subidas de tarifas aéreas y contracción de la demanda turística, especialmente en rutas de ocio regional. Además, denuncia debilidades en la capacidad europea de refino, dependencia de importaciones y necesidad de más transparencia de proveedores para anticipar cuellos de botella logísticos en el sistema energético.

La asociación pide respuestas públicas de corto y largo plazo: suspender impuestos nacionales a la aviación, preservar ayudas operativas a aeropuertos de hasta un millón de pasajeros, revisar reservas estratégicas para incluir requisitos específicos de Jet Fuel y acelerar combustibles sostenibles de aviación. Para el turismo, el mensaje es claro: proteger la conectividad regional es también proteger empleo, cohesión territorial y acceso competitivo a destinos periféricos de toda Europa continental e insular.