Durante los duros meses de la pandemia del coronavirus, la inmunóloga del CSIC Margarita del Val fue una de las voces más autorizadas a la hora de hablar sobre la Covid-19. Ahora, con el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, la veterana doctora ha vuelto a los medios de comunicación.
Este fin de semana, RNE ha entrevistado a Del Val para que arroje luz acerca no solo de la enfermedad, sino también de las medidas que se deben tomar para combatirla y evitar su propagación.
Del Val comienza diciendo que el hantavirus «es un virus que es bastante más grave que el coronavirus, causa una mortandad muy alta, una de cada tres o una de cada cuatro personas con los síntomas pulmonares puede fallecer, y lo hemos visto con los casos de los del crucero. Pero precisamente por eso es mucho más llamativo y se puede intervenir mucho más temprano».
La inmunóloga explica que el hantavirus «no pierde virulencia al transmitirse persona a persona. Lo que ocurre es que lo notamos y con las medidas que ponemos lo paramos. No, el virus no pierde virulencia al pasar de una persona a otra. Es decir, no hay que esperar que si soy el tercero en mí no va a pasar nada».
A diferencia del coronavirus, «con este virus incluso las personas sin formación se dan cuenta de que está ocurriendo algo muy grave porque se percibe la gravedad, los fallecimientos a tu alrededor».
«En zonas más rurales los contagios son menos frecuentes porque no tenemos eventos masivos continuamente, pero en zonas urbanas vamos a un centro comercial, vamos a un bar, vamos al comedor de la empresa y continuamente nos estamos relacionando con muchas personas. Por eso hay que pararlo cuanto antes», sostiene Margarita del Val.
«Pero el que se note tan pronto la gravedad, por personas sin formación, hace que históricamente este tipo de brotes por estos virus tan virulentos se corten antes«, sostiene la doctora Del Val.
La doctora explica que el hantavirus «es muy letal porque no solo el virus causa daño en los tejidos que infecta, sino que también hay un proceso inflamatorio mediado por la inmunidad que causa daño en los tejidos».
«Y esto, que por cierto es más más desequilibrado, con la edad avanzada, con enfermedad, con patologías crónicas, como pasaba con la Covid también, pues ayuda a que la enfermedad progrese muy rápidamente. De hecho, es muy, es muy llamativo lo notorio que empeoran las personas«, revela la inmunóloga del CSIC.
En cuanto a las medidas para combatirlo, Del Val dice que «no es de descartar que haya personas que estén incubándolo todavía, que estén presintomáticos, digamos, y acaben desarrollándolo. Por eso es muy importante mantener el aislamiento. Estamos en una fase tan temprana que el aislamiento, las cuarentenas, van a funcionar en ese sentido, por si hay personas que lo están desarrollando».
«Es importante que esto se haga para protegerles a ellos, que estén en una vigilancia muy cercana, médica, pero también para evitar que se lo contagien a sus familiares, allegados, etcétera, especialmente a los de edad más avanzada. Y por eso es por lo que se están tomando estas medidas, por ellos y por los más cercanos. El riesgo para la población general está todavía muy lejos y no creo que se llegue», dice Del Val.
La inmunóloga insiste: «El ser tan notorio hace que se pare muy rápidamente, y eso es lo que se está intentando hacer ahora. Y yo creo que con muy buen criterio, pararlo con medidas estrictas desde el principio. Estamos en una fase mucho más temprana que la del coronavirus, pero la estamos viendo. Con el coronavirus no se veía tan claro».
Del Val concluye que seis años después de la pandemia del coronavirus «hemos aprendido, se está demostrando cómo se ha aprendido de la pandemia anterior».
La doctora cree que «no creemos que vuelva a pasar, pero la mejor manera de que no vuelva a pasar es una actuación muy temprana, porque actuar más tarde siempre será en situaciones más disruptivas».
«Hemos aprendido, hay coordinación, se están tomando las medidas adecuadas. Ya tenemos habitaciones aisladas preparadas para las cuarentenas. El personal encargado de esas habitaciones, desde los limpiadores a las sanitarias, están entrenados y formados para ello. Creo que el manejo va a ser el adecuado, pero hay que estar con cien ojos y están probablemente con mil ojos«, concluye.