La guerra en Oriente Próximo muestra pocas señales de terminar tras el rechazo del presidente Donald Trump, durante el fin de semana, a la respuesta de Irán a una propuesta de paz de 14 puntos. Trump calificó la reacción de Teherán como “totalmente inaceptable”, manteniendo elevados los riesgos geopolíticos. El fracaso del acuerdo de paz y la escalada de la actividad militar en el Estrecho de Ormuz impulsan los precios del petróleo. El barril de brent sube más del 4% hasta superar los 105 dólares.

La mayoría de las Bolsas asiáticas registra hoy ganancias gracias a los fabricantes de chips y al optimismo ante la cumbre entre EE UU y China, lo que ayuda a capear el alza del precio del petróleo. Los índices chinos después de que Pekín confirmara que la cumbre entre el presidente Xi Jinping y Donald Trump tendrá lugar a finales de semana. Además, la inflación china de abril resultó más alta de lo esperado. El índice bursátil MSCI Asia-Pacífico suma un 0,6% y el KOSPI de Corea se dispara un 5% hasta máximos históricos.

Por su parte, los futuros del S&P 500 caen un 0,1% tras los récords que marcó Wall Street el viernes. El EuroStoxx 50 apunta a leves ganancias en la apertura de la sesión en Europa. Aunque los inversores se mantienen optimistas respecto al sector tecnológico, los acontecimientos en Oriente Próximo lastran los mercados en general, ya que el aumento de los precios del petróleo aviva los temores inflacionistas. Los mercados todavía quieren creer que ni EE UU ni Irán pretenden intensificar su conflicto, pero el camino hacia la resolución sigue siendo incierto.

Trump rechazó el domingo la última contrapropuesta de Teherán al marco de paz de Washington, afirmando que la respuesta iraní era “totalmente inaceptable”. Las declaraciones enfriaron las expectativas de una distensión a corto plazo en la región del Golfo. La propuesta original de EE UU exigía supuestamente una paralización de 20 años de las actividades de enriquecimiento de uranio de Irán, la eliminación de las reservas de uranio altamente enriquecido y el desmantelamiento de instalaciones nucleares clave, a cambio de un alivio de las sanciones y el fin de las acciones militares.

La respuesta de Irán, transmitida a través de mediadores pakistaníes, exigía supuestamente el levantamiento de las sanciones, el fin de la presencia naval estadounidense en torno al estrecho de Ormuz, garantías de seguridad y el reconocimiento del derecho de Irán a continuar con cierta actividad nuclear. The Wall Street Journal informó de que Irán propuso diluir parte de su uranio altamente enriquecido y transferir el resto a un tercer país.

Los inversores mantienen la atención en el estrecho de Ormuz, que ha permanecido prácticamente cerrado desde el inicio del conflicto.

El dólar, el valor refugio preferido durante el conflicto de Oriente Próximo, se fortalece frente a casi todas las divisas del Grupo de los 10. El oro cae hasta situarse en torno a los 4.700 dólares la onza ante las apuestas de que los tipos de interés se mantendrán elevados.

Los resultados de empresas estadounidenses que se publicarán esta semana incluyen los de la empresa de equipos de redes tecnológicas Cisco y el fabricante de equipos de semiconductores Applied Materials. Los gigantes Nvidia y Walmart publicarán sus resultados a finales de mes. “Los beneficios han sido el principal motor del mercado desde que los mercados decidieron superar el pico del pánico por la guerra”, afirma a Bloomberg Anna Wu, estratega de activos cruzados de Van Eck Associates Corp. “Vemos que los mercados empiezan a mirar más allá de la volatilidad actual provocada por la guerra, en ausencia de escaladas importantes”, añade.

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