El curso 25-26 que enfila su recta final marcado por la convocatoria de 17 nuevas jornadas de huelga arrancaba con la urgencia de fortalecer una escuela con un alumnado cada año más diverso. Casi un 35% del estudiantado entre I-3 y 4º de la ESO tiene necesidades educativas específicas (NEE). En cifras absolutas, el curso pasado había 335.746 alumnos NEE sobre un total de 946.013; 9.000 más que el curso anterior.
De estos 335.746 alumnos, 43.366 niños y niñas son ‘etiquetados’ como NEE A -afectado por una discapacidad física, intelectual o sensorial, o por trastornos del espectro autista (TEA), trastornos graves de conducta…– y 292.380 niños y niñas NEE B, con necesidades educativas derivadas de situaciones socioeconómicas. Una situación que lleva tiempo desbordando los centros, que este curso han dicho ‘basta’.
Un 35% del alumnado catalán tiene necesidades específicas: son 335.746 niños y niñas
La necesidad de reformular cómo se está desplegando el decreto de escuela inclusiva -sin los recursos suficientes– ha sido una de las demandas más repetidas durante las protestas de este curso. Pero… ¿qué piden exactamente los docentes? ¿Cuál es la situación, más allá del volumen de niños con ‘etiqueta’? ¿Qué dice al respecto el acuerdo entre CCOO y UGT que el Govern ha empezado a desplegar pese a no contar con el apoyo de la mayoría sindical?
La gran diferencia entre lo que pide Ustec -el sindicato mayoritario en primaria- y lo que pide Professors de Secundària (Aspepc) -el que cuenta con más representación en los institutos públicos– es que los primeros reclaman «más recursos para poder desplegar en condiciones el decreto de la inclusiva» y los segundos, en cambio, impugnan el decreto.
«La atención a la diversidad no es solo para los niños con diagnóstico; tenemos que poder atender al resto de la clase, que cada uno tiene su ritmo»
«La gran diferencia es que Ustec cree en este modelo de escuela inclusiva y nosotros impugnamos el decreto. No es inclusión, es integración forzosa; una estafa en la que se engaña a las familias asegurando que sus hijos estarán bien atendidos cuando no es así», apunta Andreu Navarra, una de las voces públicas de Aspepc, quien tiene claro que «el criterio no puede ser todos lo mismo, todos a la misma aula; eso es una barbaridad«.
Necesidad de un TIS en cada centro
No lo ve igual Patricia Morales, delegada de Ustec, quien defiende un aumento del 50% del personal docente especialista en todos los centros (maestros de educación especial), asegurar «mínimo» un maestro de audición y lenguaje (MALL) en todos los centros educativos, el aumento del 50% de personal PAE en las escuelas e institutos o potenciar/crear equipos psicosociales en los centros educativos, asegurando la figura del Técnico de Integración Social (TIS) y/o educador social en todos los centros educativos.
Educació ha anunciado esta semana que ampliará los recursos de la escuela inclusiva con 509 nuevas ‘dotaciones’ para el curso 2026-2027
«La atención a la diversidad no es solo a los niños con diagnóstico; tiene que poder atender al resto de la clase, que cada uno tiene su ritmo. Ahora lo que pasa es que o atiendes a unos o atiendes a los otros, y todos los alumnos merecen atención«, reflexiona Morales, recordando que unos van más rápido con una cosa y otros con otra y todos necesitan un acompañamiento, imposible con las ratios actuales. Por eso piden una reducción de ratios de 15 en infantil y primaria, 20 en ESO y 22 en Bachillerato.
¿Qué dice al respecto el ‘pacto de país’?
El polémico ‘pacto de país’ por la educación, firmado por CCOO y UGT y rechazado por el resto de sindicatos, que siguen movilizados, incluye una reducción de ratios que los sindicatos contrarios al mismo consideran totalmente insuficiente. El acuerdo señala que el curso 2026-27 «se revisará los criterios de los ratios actuales para adaptarlos a la tipología de alumnado» y recoge una «progresiva reducción de ratios en las diferentes etapas educativas» de acuerdo con criterios de planificación territorial, disponibilidad de espacios y adecuación de recursos humanos. Ustec demanda que esta reducción se note ya el curso que viene.
El acuerdo con CCOO y UGT recoge la incorporación de monitores de apoyo a la educación especial en la educación posobligatoria y la «actualización» del decreto, pero Ustec exige más concreción
El acuerdo incluye también la incorporación de 85 maestras de Audición y Lenguaje (MALL) en las SIEI+ -Ustec pide «mínimo» una por centro educativo y la creación de 16 nuevas AIS -aulas temporales para niños con trastornos mentales graves como transición a la escuela ordinaria-, la incorporación de monitores de apoyo a la educación especial (antes llamadas ‘vetlladores’) en la educación postobligatoria (sin cifrar cuántas), el «despliegue de figuras sanitarias para cuidados» -también así, en genérico- y la «actualización del Decreto 150/2017 de inclusión educativa».
Son estas afirmaciones demasiado genéricas y poco concretas para Ustec, que no se cansa de pedir más recursos para la inclusiva «este mismo curso», pero que, a ojos de Aspepc «afianzan» un modelo de escuela inclusiva que rechazan.

Protesta educativa este jueves en Barcelona. / JORDI COTRINA
Este miércoles, la Conselleria d’Educació anunciaba que ampliará los recursos destinados a la escuela inclusiva con un total de 509 nuevas dotaciones para el curso 2026-2027. Concretamente, desplegará 93 nuevas unidades de Soporte Intensivo a la Escolarización Inclusiva (SIEI), 56 en primaria y 37 en secundaria, así como 25 unidades adicionales de SIEI+. También señalan que los centros de educación especial verán reforzada su plantilla con 134 nuevas plazas: 71 docentes y 63 educadores de educación especial.
Revisar el decreto
Entre las 260 medidas recogidas en la más de 120 páginas del Pla de Govern 2024-2027, publicado en diciembre de 2024, ya se recogía una de las peticiones más repetidas en los últimos tiempos por la comunidad educativa: revisar el decreto 150/2017 de la educación inclusiva. Un decreto muy aplaudido cuando se aprobó hace ocho años en el que se señala que cada niño con una necesidad específica debe contar con los recursos y apoyos necesarios a lo largo de toda la etapa educativa obligatoria para poder estudiar en la escuela ordinaria, junto a sus compañeros.
Algo que, ocho años después de su entrada en vigor, es solo un derecho universal sobre el papel; por lo que los profesores catalanes llevan ya seis huelgas este curso (y tienen previstas 17 para este final de curso).
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