El artista Bernardí Roig (Palma, 1965) participa en la exposición colectiva Agresión. Contra la creciente espiral de violencia, que se puede visitar hasta el 27 de junio en la Galería Klüser de Múnich. El creador muestra allí varias de sus piezas emblemáticas, como el rostro al que se le cercena la capacidad de opinar, o una versión libre del artista pop Andy Warhol.
Agresión advierte sobre estos «tiempos oscuros en los que vivimos» y sobre el gobierno de Donald Trump en Estados Unidos: «La democracia corre el peligro de degenerar en totalitarismo», indican los organizadores de la exposición.

«Libertad, justicia, razón, verdad y responsabilidad parecen ahora meras palabras vacías. El orden internacional basado en normas y el derecho internacional están siendo sistemáticamente socavados y sustituidos por la ley de la selva», denuncian. «La agresión, la violencia, la ira, la incitación, las mentiras y el chantaje se extienden sin apenas consideración por las consecuencias humanitarias», añaden.
El director de la galería hace referencia a las agresiones de Israel contra Palestina y de Putin en Ucrania como inspiraciones para el título y contenido de la exposición.
Arremete, también, contra las noticias falsas y el uso de la IA para manipular la realidad, y critica el auge, en Europa, de los extremismos de izquierdas y derechas. Lo mismo que denuncia el ciberacoso amparado en el anonimato. «Las libertades individuales solo pueden garantizarse dentro de una democracia que funcione correctamente», apunta.
«De esta manera, el arte puede crear imágenes que perduren en nuestra mente a pesar del flujo constante de imágenes a las que estamos expuestos. Incluso, si no generan un cambio político o social directo, estas obras de arte constituyen perturbaciones necesarias a una visión del mundo impuesta», aseguran desde la galería muniquesa.
«Un pionero en este sentido fue Francisco de Goya», continúan, «cuya obra gráfica se centró en representaciones desgarradoras de la violencia brutal en la vida cotidiana y de la guerra. Sobre todo, los grabados ‘Los Desastres de la Guerra’ perduran como imágenes que mantienen viva la memoria de estos horrores». «Quizás el ejemplo más impactante sea el Guernica de Pablo Picasso, ampliamente reconocido como la máxima expresión visual contra la violencia y la guerra», concluye.
En la exhibición hay obras de Claudio Abate, Joseph Beuys, Christian Boltanski, James Brown, Tony Cragg, Jack Goldstein, Jannis Kounellis, Robert Longo, Olaf Metzel, Robert Motherwell, Mimmo Paladino, Sean Scully, Ernesto Tatafiore y Andy Warhol.