A nadie, Jon Rahm el primero, se le escapaba que los nueve golpes que separaban al vizcaíno del líder Lucas Herbert, justo campeón tras resistir … las embestidas del sempiterno Sergio García, eran una losa insalvable con solo 18 hoyos por delante. La última jornada del LIV Virginia se presentaba como la última prueba de fuego antes del segundo ‘major’ del curso, el PGA Championship que esta semana acoge Aronimink Club, situado en la periferia de Filadelfia. Sin embargo, el ‘León de Barrika’ vivió un calvario en los greenes que le hizo firmar su peor resultado del curso en la liga y llegar con malas sensaciones a una de las grandes citas del año. Eso sí, en la recta final logró el primer albatros de su carrera para meterse en el top-10.

Más allá de esa genialidad hubo tres tipateos, una bola al agua, infinidad de putts de media y corta distancia fallados, hierros insuficientes… Pocas cosas positivas puede llevarse Rahm del Trump National de Washington, campo a orillas del río Potomac que asistió a un cielo gris que descargó agua en el tramo final del día, lo que añadió una cierta dosis de épica al desenlace del torneo y un fastidio para aquellos que, como el vizcaíno, miraban el reloj para que la cosa acabara cuanto antes. Hasta ahora, sin contar un Masters para el olvido, el peor resultado del vizcaíno en el LIV Golf era el quinto de Singapur. Peleó incluso por el podio al inicio de su vuelta, pero una concatenación de errores le amargaron.

De nuevo comenzó Rahm desde el hoyo 2, a la cola de los partidos estelares, y como en la víspera salió de ese par 5 con un eagle bajo el brazo. Acertó desde ocho metros en el que sería su única alegría con el putter. Después llegaron dos fallos de tres y seis metros hasta que en el par 4 del quinto desafío el de Barrika selló el primero de sus tripateos. Se pasó de fuerza desde once metros y en el compromiso sufrió una corbata. Y en las dos inmediatas banderas tampoco pudo embocar desde distancias asequibles: dos y cuatro metros. El buen inicio, en definitiva, no tuvo continuidad.

Rahm cortó la hemorragia en el jugoso par 4 del hoyo 8, de apenas 272 metros y en el que un porrón de jugadores alcanzan el green de un solo golpe. El vizcaíno acertó y logró el primer birdie del día. Salió vivo del difícil par 3 siguiente y entonces llegó el gran tropiezo de la tarde. En el 10 mandó su bola al agua desde el tee tras abrir demasiado su tiro. Con la penalización el par hubiese sido una buena noticia, pero se fue con un doble bogey demoledor tras otro tripateo, cayendo fuera del top-10. Otro mal drive acabó con su guante hecho añicos, como ya sucedió en Augusta, aunque firmó el par.

Ni siquiera el birdie del 12 le consoló. Fue una rebaja de esas amargas porque tuvo el eagle al alcance de su mano, o lo que es lo mismo, tres metros. Rahm atravesaba quizás su peor momento del año, a la altura de los días aciagos del Masters. En el 13 volvió a necesitar tres putts. Se llevó las manos a la cabeza tratando de entender lo que le estaba ocurriendo. En medio de ese mal sueño concedió otro bogey en el 14 tras una recuperación muy pobre desde el rough. Se dejó un putt de tres metros para salvar el par, pero la bola tampoco estuvo por la labor de caer. Dos hoyos jugados al par en los que tuvo opción de birdie ayudaron a Rahm a serenarse antes de la recta final.

Sucedió algo de difícil explicación. En el par 5 del 17 el líder del circuito selló un albatros, el primero de su historia. Pero no hubo cámaras que grabasen ese tiro desde 198 metros con la bola posada en el rough que acabó dentro del agujero. De forma incomprensible, fue el único golpe de Rahm que no ofreció ni la retransmisión televisiva ni la aplicación de la competición, que acostumbra a cometer algún fallo en cada cita. No obstante, EL CORREO pudo confirmar la gesta del de Barrika, que pasó de -11 a -14, volviendo a estar en negativo en el día. Selló el par en el hoyo 18, su penúltimo, y el juego se suspendió durante media hora por intensas lluvias.

Con la hazaña en el zurrón, a Rahm le restaba un hoyo para asegurar su puesto en el top-10 y, por tanto, sumar puntos del ranking mundial por pocos que fueran. Sacó ese espíritu competitivo que le caracteriza para cerrar su participación con birdie. Compartió el octavo puesto con su excompañero Scott Vincent y con el subcampeón Joaquín Niemann. Bryson DeChambeau fue tercero y recortó al vizcaíno un buen puñado de puntos en la general.

Clasificación

1. Lucas Herbert (AUS, Ripper) -24

2. Sergio García (ESP, Fireballs) -20

3. Bryson DeChambeau (EEUU, Crushers) -19

4. Dean Burmester (SUD, Southern Guards) -18

5. Josele Ballester (ESP, Fireballs) -17

6. Anthony Kim (EEUU, 4Aces) -16

-. Thomas Detry (BEL, 4Aces) -16

8. Jon Rahm (ESP, Legión XIII) -15

-. Joaquín Niemann (CHI, Torque) -15

-. Scott Vincent (ZIM, HyFlyers) -15

12. David Puig (ESP, Fireballs) -13

51. Luis Masaveu (ESP, Fireballs) +1

La tarjeta de Rahm

Hoyo Par Golpes Balance

2) 5 calle-green-putt EAGLE -14

3) 3 green-2 putts PAR -14

4) 4 calle-green-2 putts PAR -14

5) 4 calle-green-3 putts BOGEY -13

6) 5 rough-rough-green-2 putts PAR -13

7) 4 calle-green-2 putts PAR -13

8) 4 green-2 putts BIRDIE -14

9) 3 green-2 putts PAR -14

10) 4 agua-drop-green-3 putts DOBLE BOGEY -12

11) 4 rough-green-2 putts PAR -12

12) 5 calle-green-2 putts BIRDIE -13

13) 4 calle-green-3 putts BOGEY -12

14) 3 rough-green-2 putts BOGEY -11

15) 4 calle-green-2 putts PAR -11

16) 3 green-2 putts PAR -11

17) 5 rough-hierro ALBATROS -14

18) 4 calle-green-2 putts PAR -14

1) 4 calle-green-putt BIRDIE -15