Un guardia civil de 62 años ha perdido la vida en el puerto de Granadilla de Abona, Tenerife, tras sufrir un infarto mientras participaba en la operación de desembarco de pasajeros del crucero MV Hondius. Este agente, que formaba parte de la plana mayor de la Comandancia de Tenerife, estaba de reserva en el puesto de mando operativo durante la asistencia a los pasajeros del crucero, donde se había declarado un brote de hantavirus. A pesar de los esfuerzos de los equipos sanitarios presentes en el muelle, que intentaron reanimarlo durante 40 minutos, no pudieron salvarle la vida.