Sin lugar a dudas, los Indiana Pacers fueron uno de los equipos que salieron peor parados de la lotería del Draft que se celebró este domingo en Chicago. La franquicia de Indianápolis, después de firmar el segundo peor récord de toda la NBA justo por detrás de los Washington Wizards, premiados con el número 1, se quedó sin una elección del Draft en una de las generaciones más potentes de los últimos años.

Y es que los Pacers, después de perder el Game 7 de las Finales y a Tyrese Haliburton por una grave lesión de tendón de Aquiles, centraron sus esfuerzos en planificar la temporada 2026-27. En gran parte, uno de esos movimientos pensados para fortalecer el equipo para el futuro fue el traspaso que ejecutaron con los L.A. Clippers por Ivica Zubac, pues realizaron una operación que conllevaba su riesgo. Y es que a cambio del pívot croata, Indiana envió su pick de primera ronda de 2026 a Los Ángeles con unas protecciones casi inéditas: protegido del 1 al 4 y del 10 al 30. Es decir, si la elección caía entre el 5 y el 9, era para los angelinos, una probabilidad que finalmente sucedió.

Además, como parte del pack por uno de los pívots más codiciados del mercado, Indiana también mandó a los Clippers al escolta Bennedict Mathurin, al pívot Isaiah Jackson, una elección de 1º ronda del Draft de 2029 y otra futura segunda ronda.

Tras conocerse la fatídica noticia de que los Pacers no tendrían elección en una generación de rookies bien cargada de talento, el general manager del equipo, Kevin Pritchard, salió al paso para dar explicaciones a los aficionados del equipo, aunque acabó defendiendo el movimiento realizado en febrero.

«Lo siento mucho por todos nuestros fans. Asumo la responsabilidad de haber tomado ese riesgo. Me sorprendió que la elección cayera al quinto lugar después de este último año, pensé que nos tocaba algo de suerte. Pero por favor, recuerden: este equipo merecía un pívot titular para competir con los mejores la próxima temporada. Siempre hemos sido resilientes», explicó Pritchard en la red social ‘X’.

Durante la lotería, los Pacers contaban con las mismas probabilidades que Wizards y Nets de alzarse con una elección de dentro del Top-4, y ligeramente superiores que las de Utah Jazz y Memphis Grizzlies. Finalmente, lo que hizo saltar la banca fue el salto de los Chicago Bulls -quiénes contaban con la novena mejor probabilidad- al Top-4, algo que, además, también perjudicó a los Brooklyn Nets de Jordi Fernández, que cayeron al #6.