Este lunes comienza la huelga indefinida de los profesores, con el respaldo de todos los sindicatos, después de que las negociaciones con la Conselleria de Educación en las últimas semanas no hayan llegado a buen puerto. La primera jornada de paro contará con la presencia de piquetes en los centros educativos para el seguimiento de la huelga y manifestaciones en grandes ciudades como Elx, Alicante, València y Castelló.

Las reivindicaciones de los docentes se sostienen en mejoras salariales, pero también incluyen cuestiones como la reducción de ratios, el refuerzo y la estabilización de las plantillas, la disminución de la burocracia, la mejora de las infraestructuras educativas, la dotación de recursos suficientes para avanzar hacia una educación inclusiva real y el apoyo al valenciano.

Encierros y manifestación

A lo largo de la semana, los convocantes han organizado diversas actividades de apoyo a la protesta de los docentes, con la cuelga de carteles reivindicativos el martes, junto con el encierro en los centros educativos y la instalación de puntos de información. En la tercera jornada, las protestas se concentrarán por la mañana en el Palau de la Generalitat en València, en la Casa de les Bruixes en Alicante y el Casa dels Caragols en Castelló.

El día 14, las reivindicaciones se trasladarán a las puertas de la Conselleria de Educación y a las direcciones territoriales de las capitales de provincia y el viernes, será el turno de una manifestación conjunta en València por la mañana y una asamblea general de valoración de la primera semana de huelga, por la tarde.

La huelga indefinida ha estado precedida por una semana de reivindicaciones en los centros educativos de toda la Comunitat, con jornadas educativas e informativas en las que han participado tanto la comunidad educativa como los alumnos, cuyos sindicatos también han mostrado su apoyo públicamente a los docentes en su protesta frente a la administración.

Una jornada educativa en un centro de la Comunitat Valenciana.

Una jornada educativa en un centro de la Comunitat Valenciana. / Germán Caballero

Servicios mínimos

Los alumnos de Segundo de Bachillerato son los más afectados por esta medida, ya que se enfrentan a los exámenes de la PAU en próximas fechas, sin haber acabado el curso y con las calificaciones finales pendientes. Este ha sido uno de los puntos que más polémica ha levantado entre los sindicatos, frente a la propuesta de la conselleria de establecer unos servicios mínimos para los profesores que dan clases a este curso.

El sindicato STEPV ha presentado un recurso solicitando la suspensión catutelarísima de estos servicios mínimos propuestos, que incluyen las “los actos imprescindibles para la evaluación final ordinaria y extraordinaria, calificación, firma de actas, publicación de resultados y tramitación de reclamaciones o documentación necesaria para el acceso a la EBAU”, sin concretar cuáles son estos “actos imprescindibles”, «lo cual genera incertidumbres e inquietud entre el profesorado afectado», como explican desde el sindicato.

Mientras, la conselleria ya ha pedido que «no intenten boicotear» estas prestaciones esenciales para los alumnos de Segundo de Bachillerato, aunque el secretario autonómico Daniel McEvoy, ha mostrado confianza en que «se cumplan».

Negociaciones

Las negociaciones entre sindicatos convocantes y conselleria han sido más tensas en estos últimos días, con una última reunión el pasado jueves, en la que tres de los cinco sindicatos presentes abandonaron la reunión tras escuchar la propuesta de la administración valenciana de una subida salarial de 75 euros brutos mensuales en tres años hasta alcanzar un aumento total de 1.050 euros en 2029.

La carta que la consellera de Educación, Mari Carmen Ortí, envió a los padres y madres del alumnado a través de la aplicación GVA Web Familia, tampoco ha ayudado a rebajar la tensión. En la misiva, se reivindicaban las políticas educativas del Consell y se criticaba que el paro indefinido convocado a partir del 11 de mayo pudiera convertir a los alumnos en “rehenes” de un conflicto laboral y ha arrancado las críticas de Fampa València, que ha mostrado su apoyo a los profesores.

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