El Casademont Zaragoza se encuentra en una situación preocupante. Tras su dura derrota en el Príncipe Felipe frente al colista, el Covirán Granada, empata con otros tres equipos, Andorra, Gran Canaria y Burgos, con 9 victorias y el único objetivo de eludir el descenso en las cuatro jornadas que le quedan en las que se enfrentará a Valencia (casa), Manresa (fuera), UCAM Murcia (C) y Breogán (F).

El equipo de Joan Plaza ofreció una imagen muy preocupante frente al Covirán Granada y puso en riesgo su continuidad en la máxima categoría. El regreso de Trae Bell-Haynes después de cuatro meses de baja por lesión no fue suficiente y el juego del conjunto aragonés fue un poema durante demasiados minutos.

Por eso el club busca un refuerzo para estas últimas cuatro jornadas que dé un nuevo impulso al equipo. Pedro Llompart, secretario técnico de la comisión deportiva de la entidad, lleva varias semanas rastreando el mercado, al igual que otros clubs, en busca de un ‘cinco’ que ayude al equipo de Joan Plaza.

El rendimiento y gestión del puesto durante el curso ha dejado mucho que desear. Joel Soriano fue un fiasco que acabó saliendo del equipo, Bojan Dubljevic ha estado lejos de su mejor versión aunque ha mejorado en las últimas semanas y Christ Koumadje, el gigante de 2,24 fichado en noviembre, no es solución a nada. Frente al Covirán no jugó ni cinco minutos, mostrándose lento y apático y siendo silbado por la grada al cometer su segunda falta, que le llevó al banco definitivamente.

Por eso ahora el Casademont Zaragoza quiere fichar otro pívot que mejore lo que tiene actualmente y permita mejorar al equipo en estos trascendentales partidos que quedan hasta final de temporada. Sería el quinto refuerzo fichado con el curso empezado tras Koumadje, Washington, Richardson y Wright-Foreman, y la ficha número 22 de la campaña, si bien Sadik Kabaca no llegó a debutar con el equipo aragonés y cinco de ellas (Langarita, Lukic, Savkov, Alias y Traoré) pertenecen al equipo U22.

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