Enésimo giro de timón en el proyecto para llevar la alta velocidad a Bilbao. Los gobiernos central y vasco y el Ayuntamiento de la villa … han anunciado la mañana de este lunes un rediseño del macroplan en el que vienen trabajando desde hace cinco años para construir el acceso del TAV a la ciudad y soterrar Abando. La nueva hoja de ruta sigue sin fijar una fecha concreta de inauguración, pero entierra la idea de ejecutar una estación temporal en Basauri y apuesta por que los trenes lleguen directamente a la capital vizcaína desde el primer día.

Andenes provisionales de alta velocidad en superficie
Nuevo edificio provisional de alta velocidad en superficie

Estación de La Concordia
Nuevo edificio provisional de alta velocidad en superficie
Andenes provisionales de alta velocidad en superficie

Estación de La Concordia
Nuevo edificio provisional de alta velocidad en superficie
Andenes provisionales de alta velocidad en superficie
Las instituciones recuperan así una alternativa que ya estuvo sobre la mesa a comienzos de siglo y descartan la extravagante opción de Basauri. En 2021, la entonces ministra de Transportes Raquel Sánchez anunció que para que la ‘Y’ vasca pudiera entrar en funcionamiento en un periodo razonable de tiempo no se podía esperar a que se ejecute el túnel de 6 kilómetros que llevará el TAV desde Malmasin a Bilbao y el soterramiento de Abando. El primer proyecto no estará terminado hasta mediados de la próxima década y el segundo puede irse más allá de 2040.
La opción que se encontró era levantar un apeadero temporal en Basauri, sobre un viaducto ya construido que salta sobre el Nervión y la línea de Cercanías que llega de Orduña. La estación llegó a esbozarse y lo que se planteaba era que los viajeros descendieran del TAV en el puente, a 15 metros de altura, y descendieran mediante ascensores a una estación que se iba a construir en un nivel inferior en el que podrían subirse a un Cercanías o a lanzaderas especiales. Este era el plan para un plazo de al menos ocho años.
La idea cambia ahora. La complejidad de la obra, su coste -más de 100 millones-, las exigencias del Ayuntamiento de Basauri respecto la ordenación de los accesos al apeadero, y la perspectiva de que Bilbao fuese durante años la única capital vasca sin acceso directo al TAV llevan a reformular el proyecto de Abando. Se va a aplicar una idea similar a la de Vitoria, donde la alta velocidad también llegará inicialmente en superficie mientras se soterra la estación.
La inauguración no se acelera
El nuevo protocolo apuesta por ejecutar una estación provisional en una zona anexa a la estación de Abando actual: la zona de talleres -que esta sí se va a mover al entorno de Basauri- ubicada más cerca de la calle Bailén. Los trenes llegarán a través del túnel proyectado para llegar a la estación subterránea, del que se bifurcará un ramal de 300 metros que permitirá llegar a Cantalojas en superficie mientras se construye el final de la galería y se transforma Abando. Según el proyecto en el que la ingeniería Idom lleva trabajando varios años y que aún no ha sido aprobado definitivamente -ni su presupuesto, que superará los 1.000 millones-, la nueva estación tendrá dos pisos subterráneos: al -1 llegarán los trenes de corta y media distancia y al -2 los de alta velocidad. Sobre ambos se ejecutará un flamante distribuidor que estará coronado por la histórica vidriera.

Imagen.
(Ignacio Pérez)
La decisión ha sido anunciada durante una comparecencia en el Ayuntamiento de Bilbao en la que han participado el alcalde, Juan Mari Aburto, el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, el presidente de Adif, Pedro Marco, y la consejera vasca de Movilidad, Susana García Chueca. Todos han coincidido en felicitarse por lo que han calificado como un «acuerdo histórico» que auguran que «acelerará» la llegada del TAV.
Esto conviene explicarlo. Las instituciones defienden que la alta velocidad va a llegar antes a Bilbao porque el plan que estaba ahora sobre la mesa es que durante años el tren parara en Basauri. El cambio de rumbo no supone en todo caso acelerar los plazos de inauguración de la ‘Y’ vasca, más bien al contrario. La necesidad de ejecutar parte del túnel de acceso hasta Abando impide que el TAV circule hacia la capital vizcaína antes de la próxima década.
Los gobiernos central y vasco y el Ayuntamiento tienen firmado desde hace un lustro un acuerdo por el que cofinanciarán las obras del soterramiento. Un 50% lo abonará el Estado y el otro las instituciones vascas. Un pacto al que ahora quiere sumarse la Diputación. El Ejecutivo vizcaíno ha solicitado hoy oficialmente su incorporación al proyecto. La máxima responsable foral, Elixabete Etxanobe, ha estado presente en el acto y ha participado antes por primera vez en una reunión de la comisión de seguimiento del proyecto, que se reúne periódicamente.