La historia de la NBA está cuajada de jugadores legendarios. Estrellas que marcaron sus respectivas épocas y cuyos nombres han pasado a la posteridad. Desde los Bill Russell y Wilt Chamberlain hasta los Shaquille O’Neal, Tim Duncan y Kobe Bryant. Entre todos, claro, sobresale el nombre de Michael Jordan, el para muchos mejor jugador de baloncesto de la historia. A esa lista se añadirá también algunos de los que todavía están en activo y el más evidente es LeBron James, que para otros tantos es el único que podría ponerse al nivel del mítico jugador de los Bulls.
Ese debate infinito sobre quién es el mejor, el GOAT o greatest of all time (el más grande de todos los tiempos en inglés) pocas veces ha sido comentado de forma directa por ninguno de los dos. Normalmente prefieren esquivar el tema, no mojarse demasiado. Seguramente estén más cansados que nadie, aunque también tendrán su parte de orgullo, como todo gran competidor. Pero esta vez, cuando el periodista de ESPN Dave McMenamin le volvió a preguntar por esa cuestión dentro de una serie de entrevistas sobre su carrera, y el jugador de los Lakers fue mucho más franco que casi nunca hasta ahora.
“Espero haberlo enorgullecido al menos al usar ese número 23. Nunca me he comparado con MJ porque nuestros estilos de juego son totalmente diferentes. He sido base-alero/alero-base toda mi vida. Siempre he buscado el pase. MJ buscaba el tiro. No, no buscaba, lo hacía. Hay muchas cosas en las que diría que mi juego es muy diferente y un poco mejor que el suyo, pero joder, él era jodidamente genial. Los dos somos geniales. Los dos somos grandes jugadores de baloncesto. Hay muchas cosas que MJ hacía mejor que yo y creo que hay algunas cosas que yo hago mejor que él. Así es el juego. Hay muchas cosas que podría decir en particular, pero ya sabes cómo la gente va a malinterpretar esta conversación”, opina LeBron, que no tiene problema en enumerar los aspectos del juego de Jordan que admira abiertamente: “Creo que soy único. Creo que, por mi forma de jugar, soy un jugador único. Y MJ también. Un jugador de baloncesto increíble. Creo que su tiro en suspensión de media distancia era increíble. Hacía muchísimas cosas geniales. Crecí analizando todo lo que hacía, cómo conseguía llegar a su posición y levantarse por encima de todos. Obviamente, su juego al poste era élite. Su voluntad de ganar. Creo que es una cualidad que todos conocemos y que todos queríamos imitar. Su determinación por ganar”.
Sin embargo, toda esta conversación sobre quién de los dos es mejor le cansa un poco: “Puedes vernos a los dos y decir que nos quieres a ambos sin intentar criticar al otro. Y normalmente, me critican a mí. Pero sé con certeza que he hecho mi parte en este camino” Y aunque asegura que nunca quiso ser Jordan, sí que admite la enorme influencia que ha tenido en su carrera. Sobre todo, en sus inicios: “Nunca pensé que podría ser como él, pero soñé con la oportunidad de vivir lo que él vivió. Soñé con poder estar en un partido importante y anotar la canasta ganadora cuando el reloj se agotaba. Soñé con tener mis propias zapatillas. Soñé con volar por los aires como él. Soñé con que la gente gritara mi nombre. Todo lo que él hacía. Necesitaba inspiración de ciertas personas en la música y en los deportes durante mi infancia. Necesitaba eso”.
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Para los que no apoyan la candidatura de LeBron a mejor jugador de la historia en comparación con Jordan, hay un argumento que se lanza al tablero cuando se quiere cerrar la conversación: los seis anillos en seis finales del exjugador de los Bulls, en contraposición con los cuatro en diez finales de James. Haciendo hincapié, claro, en las seis derrotas en la ronda decisiva por el título y el currículo inmaculado de Jordan en este terreno. Algo que no le parece justo: “Cuando era más joven, solía tener la idea de que la gente me criticaba por perder en las Finales, y cuando era más joven, solía prestar atención a eso. Como si la gente pensara que es mejor no llegar a los playoffs o perder en la primera ronda a perder en las Finales, lo cual me parece una locura. ¿Es porque soy yo? Todos tienen que decir algo sobre mi carrera: ‘Oh, bueno, llegó a ocho Finales seguidas, pero solo pudo ganar tres’. ‘Es el máximo anotador en la historia de la NBA, pero ha jugado 23 años«. Pero la madurez le ha hecho no prestar tanta atención a lo que la gente diga o deje de decir sobre sus logros: “Sí, pero también soy el más rápido en llegar a 1.000 puntos. El más rápido en llegar a 2.000. El más rápido en llegar a 5.000. El más rápido en llegar a 10.000. Así que cuando empecé a darme cuenta de que era solo una crítica hacia mi persona, empecé a apreciarlo un poco más. Por ejemplo, me molesta no haber tenido un mejor porcentaje de victorias individualmente en las Finales, pero que la gente intente convertirlo en algo negativo, ya no me molesta como cuando era más joven”.
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