Como hiciera hace menos de un mes, cuando ganó en México, Jon Rahm ha vuelto a ascender al top-20 del ranking mundial, terreno del … que había desaparecido las dos últimas semanas por no competir. El vizcaíno araña un puesto en la clasificación planetaria tras ser octavo en el LIV Virginia, séptima parada del circuito saudí, apellido que se borrará al finalizar esta campaña porque Arabia ha cerrado el grifo, obligando al conglomerado dirigido por Scott O’Neil a salir al mercado en busca de nuevos mecenas.

Rahm afronta esta semana el segundo grande del año, el PGA Championship, tras firmar su peor posición en el LIV. Hasta ahora el torneo más discreto era el de Singapur, donde fue quinto. En cualquier caso, el de Barrika siempre recordará su paso por Washington como el lugar en el que logró el primer albatros de su carrera. Lo consiguió en el par 5 del hoyo 17 tras embocar desde el rough a una distancia de 198 metros, aunque las cámaras del LIV no lo recogieron, de forma incomprensible. Regresar al top-20, no obstante, es una victoria simbólica, a pesar de que Rahm vivió una mala jornada final con un horrible desempeño en los greenes.

Esta semana, en Aronimink, el doble ganador de majors buscará su tercera corona en el grande que se le sigue resistiendo al golf español. Lo más cerca que estuvo Rahm de conseguirlo fue en 2018, cuando fue cuarto en Bellerive en la victoria de Brooks Koepka. Es cierto que el año pasado peleó el título a Scottie Scheffler hasta los hoyos finales, pero el número uno del mundo se impuso después de que el vizcaíno arriesgara y mandara su bola al agua. Aquello sucedió en Quail Hollow, Charlotte. De ganarlo, el vizcaíno se quedaría a un paso, el Abierto Británico, de cerrar el Grand Slam. El último (y sexto) en conseguirlo fue Rory McIlroy en el Masters 2025.

El salto de Sergio García

En una jornada sin demasiados cambios relevantes en la cima de la tabla, más allá de los saltos de Collin Morikawa al quinto escalón y de Chris Gotterup al top-10, la nota positiva la firma el sempiterno Sergio García. Un mes después de amagar con la retirada durante un Masters difícil, el de Borriol estuvo en la batalla por la victoria y fue segundo tras el australiano Lucas Herbert. García escala del número 318 al 184 y ya es el séptimo jugador mejor clasificado. Por delante están Rahm (20), David Puig (62), Ángel Ayora (107), Josele Ballester (118), Eugenio Chacarra (128), Nacho Elvira (136) y Jorge Campillo (170). Ayora, que se estrena en un grande, y Puig acompañarán al de Barrika esta semana en el PGA Championship.

Lucas Herbert, ganador en Virginia, salta del puesto 173 al 89. Tercero tras Sergio fue Bryson DeChambeau, que lo hace del 29 al 28. En la clasificación del LIV DeChambeau recorta muchos puntos a Rahm: 802,33 del vizcaíno por 551,9 de ‘El Científico’. Todavía mantiene Rahm más de un torneo de renta puesto que cada triunfo se recompensa con 200 créditos. Asciende al tercer puesto de la general un Herbert (219,18) que, con su título, logra además la exención para el US Open de junio. Puig es séptimo con 238,24 justo por delante de Ballester (186,72). García salta del 30 al 12 con 174,9 puntos y el español peor clasificado es Luis Masaveu (45,66), que se encuentra en puestos de descenso.