Un refugio íntimo donde materiales como la madera y la piedra se funden armoniosamente con los colores de la tierra y el mar, creando un ambiente cálido y acogedor. Además, el mobiliario hecho a medida por artesanos locales no solo optimiza el espacio al milímetro, (aquí no faltan opciones de almacenaje), también es un homenaje a la tradición vernácula de la zona, aderezado con un toque de modernidad.

Salón colorido con sof blanco e isla de azulejos

El diálogo entre tradición y diseño se acentúa con una cuidada selección de luminarias de diseño, como la Parentesi de Flos, diseñada por Achille Castiglioni y Pio Manzù, que domina el salón.

© Carlo OrienteLos azulejos, el arma secreta que necesitas

«Casa Andrea es un ejemplo perfecto de cómo tradición e innovación pueden coexistir en armonía. En el interior de la casa, la mayólica de Vietri de Cevi cubre la península de la cocina y las paredes de los baños. Este material, típico de la tradición mediterránea, da un toque de color y vivacidad a las estancias, manteniendo un vínculo con la historia y la cultura locales.

Para completar este diálogo entre tradición y diseño, una cuidada selección de luminarias de diseño: desde la Parentesi de Flos, diseñada por Achille Castiglioni y Pio Manzù, para el salón, hasta la Lampe de Marseille y la Projecteur en la terraza, firmadas por Le Corbusier para Nemo Lighting. Estos elementos de iluminación no solo realzan los espacios, sino que crean una atmósfera única que evoca la magia de las noches mediterráneas. Luz natural y colores alegres: ingredientes estrella para los interiores veraniegos.

Pared de salón con mueble azul y pasillo con suelo azul y blanco

El color azul es el protagonista en toda la casa, desde el trastero del salón hasta la terraza, la cocina, el dormitorio y los baños, evocando el encanto del Mediterráneo en cada rincón. En la imagen, el mueble del salón ofrece el necesario almacenaje.

© Carlo Oriente