Del rosa de sus años como amateur, al Rosa infinito

 

La oportunidad de destacar en las carreras de Europa le llegó en 2019 de la mano de la Fundación Ciclismo Laciana, en la localidad leonesa de Villablino, al noroeste de España. Silva, aún con una melena y bigote prominentes, detalle de juventud, dominaba en su país -campeón nacional absoluto con solo 19 años- y comenzaba a brillar en Europa, una progresión que momentáneamente cortó el covid pero que se repuso al año siguiente.

 

“Para crecer, sabía que tenía que migrar al exterior”, recordaba hace un par de años. “Desde que me fui, era un sueño llegar a profesionales. Conmigo se abrió esa puerta y ahora somos más visibles en el ciclismo”, una oportunidad que, por ahora, comparte solo con otro uruguayo, Eric Fagúndez (Burgos Burpellet BH), que fue de los primeros en felicitarle el sábado.

 

La campaña 2022, con varios buenos resultados en Copa de España, llamó la atención de Caja Rural, que lo enroló en su equipo amateur en 2023 y, rápidamente y tras ganar la general de la Copa elite y sub23, en el profesional, que lo vio debutar en agosto. Por medio, avances prodigiosos, como el de “los potenciómetros, que nos facilitan mucho” y que comenzó a utilizar ya en España.