El tipo de cambio chileno subió este lunes, ya que Donald Trump se mostró insatisfecho con la respuesta de Irán a la última propuesta de paz estadounidense. El peso chileno se depreció más allá de que el cobre siguiera consolidándose como un ganador del conflicto.
La paridad local saltó $ 7,3 hasta $ 898,1 al cierre de la jornada en las pantallas de Bloomberg. Fue una revancha del billete verde, que venía de caer $ 10 a nivel semanal por las expectativas de un pronto acuerdo entre Estados Unidos e Irán.
Acuerdo que se ha visto más difícil de lograr, después de que este domingo Trump calificara de «totalmente inaceptable» la respuesta iraní, y este lunes dijera que el alto al fuego con Teherán se encuentra en estado crítico.
Como reacción a estas noticias, el mercado se puso un poco más en guardia. El petróleo Brent avanzaba 2,8% a US$ 104 por barril y las condiciones financieras se endurecieron. La mayoría de las divisas emergentes se debilitó, siendo el peso chileno una de las más golpeadas, junto con un grupo de monedas asiáticas. Un índice que compara al dólar con otros pares globales subió, aunque marginalmente.
Según reportes, Teherán exigió el levantamiento del bloqueo naval estadounidense y el alivio de las sanciones, con un cierto control sobre el tráfico a través de Ormuz. También habría insistido en que cualquier acuerdo debería acarrear un alto al fuego general, incluso en el Líbano, donde Israel lucha contra el grupo militante Hezbolá.
«Todo lo que propusimos en el texto fue razonable y generoso», dijo en una conferencia de prensa este lunes el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmail Baghaei.
La ruta del cobre
Por su parte, el cobre Comex escalaba 2,9% a US$ 6,48 por libra, muy cerca de superar el máximo histórico de US$ 6,58 que se vio en las últimas operaciones de enero. Similar alza mostraba el futuro cotizado en Londres, alcanzando US$ 6,28 la libra (su peak histórico fue de US$ 6,59).
Emanoelle Santos, analista de mercados de XTB Latam, sostuvo que «el driver principal es una restricción de oferta que se está profundizando, desde que el conflicto en Medio Oriente cortó prácticamente por completo las exportaciones de azufre y ácido sulfúrico en la región, insumos críticos para el proceso de lixiviación con el que los refinadores purifican el cobre».
La reacción en cadena llevó a China a suspender sus propias exportaciones del commodity, y los grandes refinadores en Chile se vieron forzados a recortar capacidad, reduciendo la oferta de cobre refinado en un momento donde los inventarios ya eran ajustados, observó.
La demanda de metales para la transición energética y la defensa, junto con las dificultades de suministro, reforzarán la resistencia del cobre en el peor de los casos, que implicaría un cierre prolongado del estrecho de Ormuz, según analistas de Citigroup.
También en el margen la demanda se vio respaldada por los datos de inflación de China. En particular los precios al productor, que se aceleraron fuertemente a 2,8%, un punto porcentual sobre las expectativas.
Mañana martes se publicará en EEUU el IPC de abril, para el que se espera un alza de 0,6% mensual, que llevaría la tasa de inflación a 3,7%. Al día siguiente se darán a conocer los precios al productor en la potencia norteamericana, y el jueves sus ventas minoristas.
Lo que promete robarse las miradas es la cumbre entre Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, que tendrá lugar de jueves a viernes. Se espera que los líderes hablen sobre comercio bilateral y estabilizar relaciones, aunque, con más de dos meses de duración, la guerra de Irán tomaría un lugar esencial en las conversaciones.