Cada paso alrededor del brote de hantavirus se observa con lupa. Todo el operativo epidemiológico está en el punto de mira y las medidas que se toman (también las que no) son objeto de airados debates en redes e, incluso, sirven de mecha para encender cada tanto una nueva bronca política. La última decisión en el foco del debate ha sido el protocolo de pruebas dentro y fuera del barco, sobre todo después de saberse que una mujer francesa dio positivo tras presentar síntomas en el avión de vuelta y que hay otro “positivo débil” en la comitiva estadounidense. El presidente canario, Fernando Clavijo, ha criticado que no se hubiesen hecho test antes de abandonar el crucero, mientras la ministra del ramo, Mónica García, pedía este lunes no poner en duda “la capacidad de las encuestas epidemiológicas que se les han hecho a los pasajeros”.
También han levantado suspicacias los tiempos de las pruebas de detección del hantavirus. Así, si bien a primera hora de este lunes ya se conocía que la mujer francesa había dado positivo, los resultados de los tests a los españoles confinados en el Hospital Gómez-Ulla de Madrid seguían siendo una incógnita a mediodía. Las PCR para diagnosticar la enfermedad siguen la misma técnica que las usadas para otros virus y, aunque la realización de la prueba en sí no toma mucho tiempo —entre dos y cuatro horas—, en España suelen tardar un día en hacerse públicos los resultados por razones logísticas (hay que trasladar la muestra al Centro Nacional de Microbiología, en Madrid, que centraliza el análisis) y también por cuestiones comunicativas.
Para salir al paso de los nuevos frentes abiertos, como el protocolo de pruebas durante la travesía, fuentes del Ministerio de Sanidad han explicado que dentro del barco no se practicaron PCR generalizadas, tampoco durante la navegación, “ya que no existía capacidad técnica ni razones epidemiológicas”. Durante el viaje, solo se hicieron pruebas en Cabo Verde a los contactos de más riesgo de los casos con hantavirus, por decisión del experto a bordo, y a las tres personas que presentaban síntomas y que fueron evacuadas posteriormente.
Según Sanidad, a la llegada a España, los pasajeros, que estaban todos asintomáticos en ese momento, fueron sometidos a una revisión sanitaria y a control de temperatura. Para Clavijo, no obstante, estos controles han sido insuficientes y, en declaraciones a Antena 3, ha asegurado que el Ejecutivo autonómico había pedido al Gobierno central hacer test de antígenos o PCR antes de bajarse, aunque fuesen asintomáticos, “por seguridad para los canarios y para el personal que trabaja en el operativo”. “Hoy van a seguir bajando pasajeros sin que se les haya hecho el test, cosa que nos preocupa”, ha subrayado.
Ante las suspicacias levantadas por la aparición de un nuevo positivo en la comitiva francesa y un positivo leve en el grupo de EE UU, además de otro pasajero con síntomas, durante el vuelo de vuelta a sus países, la ministra del ramo, Mónica García, ha pedido no cuestionar “la capacidad de las encuestas epidemiológicas que se les ha hecho a los pasajeros”, ya que el período de incubación es de 45 días. “En función de los días, nos podemos ir encontrando con personas que presenten síntomas y PCR positivas”, ha dicho. La ministra ha reivindicado que en todo momento se han seguido los protocolos establecidos y ha recordado que los 23 países implicados están monitorizando todos los casos y contactos vinculados al brote infeccioso.
Fuentes de Sanidad han abundado, a propósito del caso francés positivo, que “a pesar de no tener una temperatura elevada en el barco, la pasajera francesa desarrolló fiebre posteriormente en el avión. Ante esta situación, las autoridades francesas decidieron realizarle una PCR urgente”.
Sobre los casos sospechosos de EE UU —el país informó de un “positivo leve” y otro caso con síntomas—, el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha explicado que el especialista del Centro Europeo de Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) que se subió al barco, realizó tests a los contactos de mayor riesgo y este ciudadano estadounidense dio un positivo débil: “Lo que nosotros consideramos no concluyente”. El Departamento de Salud de EE UU habla de mildly PCR positive, que podría traducirse como positivo débil, pero que no es una categoría habitual. Padilla ha explicado en ‘La Hora de la 1’ que para ellos ese resultado no es positivo, pero que los CDC estadounidenses quisieron tratarlo como tal para ser más cuidadosos y se bajó del crucero solo en una lancha con su compatriota sintomático, una mujer que presentó tos y “carraspera”.
En el caso del grupo español, fuentes de Sanidad recordaron por la mañana que las muestras de las 14 personas consideradas contactos ya habían sido enviadas al Centro Nacional de Microbiología. “Este tipo de pruebas requiere un análisis de laboratorio que no es automático, especialmente cuando se procesan varias muestras simultáneamente. Los resultados se esperan a lo largo del día de hoy. En cualquier caso, a día de hoy ningún pasajero español presenta síntoma”, han indicado.
42 días de cuarentena
El operativo internacional para evacuar al pasaje del crucero HV Hondius, donde se desató el brote de hantavirus, está llegando a su fin. Este lunes por la tarde partirá el último vuelo con destino a Países Bajos y el barco, con una treintena de personas de la tripulación a bordo, tomará rumbo a este mismo país. Se termina la primera parte del dispositivo sanitario, pero la vigilancia epidemiológica continúa en cada país con la cuarentena de todo el pasaje y varias personas más, bien por ser positivos o por ser contactos de algún caso de hantavirus.
En España, el confinamiento de las 14 personas instaladas en el Hospital Gómez-Ulla de Madrid empieza a contar desde el 6 de mayo y se prolongará 42 días. Hasta el 17 de junio. La primera semana, la cuarentena será estricta y luego, han indicado desde Sanidad, se irá reevaluando la situación.
En total, España vigila a estos 14 pasajeros del barco y a dos personas, una en Barcelona y otra en Alicante, que han estado en contacto con una de las personas fallecidas por el brote. Por ahora, solo la de Alicante presenta síntomas leves, pero ha dado negativo en dos PCR. El protocolo indica que si alguien presenta síntomas y da negativo en el primer test, hay que repetirle la prueba a las 48 horas; si están asintomáticos y en la primera prueba dan negativo, se la repetirán a los siete días.