El segundo debate que han celebrado los candidatos a la Presidencia de la Junta durante la campaña electoral del 17M, esta vez organizado y emitido por Canal Sur Televisión, ha comenzado con anécdotas a los pocos minutos del arranque. Ha sido justo tras el mensaje … individual de cada uno de los participantes cuando se ha hecho el silencio sin que ninguno se animara a abrir el debate. El menos interesado en gastar parte de su tiempo asignado era Antonio Maíllo, candidato de Por Andalucía, a quien el mal cálculo le jugó una mala pasada en el cara a cara anterior que emitió Radio Televisión Española.
La muerte de los guardias civiles de Huelva durante una persecución a una narcolancha también ha generado momentos de tensión entre los participantes, especialmente entre el candidato de Vox, Manuel Gavira, y el popular Juanma Moreno, con reproches cruzados por la decisión de los de Abascal de no suspender la campaña electoral. «No son accidentes, son asesinatos» y «contra el narco sólo cabe el alto o el plomo» han sido algunas de las frases rotundas que ha pronunciado.
En el segundo bloque el candidato de Adelante Andalucía, José Ignacio García, ha vuelto a interpelar a Moreno sobre el error en los cribados del cáncer de mama como ya hizo en el primer debate. Y se podría decir que ‘se lo puso botando’ porque se ha traído la respuesta aprendida y ensayada, ofreciendo con una explicación clara. Esta vez la candidata socialista, María Jesús Montero, que apenas entró en el asunto en el cara a cara de RTVE, ha atacado con dureza, atribuyendo incluso muertes de algunas de las pacientes. El presidente andaluz se ha mostrado tajante: «ninguna ha fallecido».
Este asunto de los cribados del cáncer se ha convertido en un todos contra Moreno y el momento en el que más se ha elevado el tono durante la cita televisiva. En esta segunda ocasión todos han aportado una mayor carga de emotividad, llegando a intervenir los moderadores.
Acto seguido, Maíllo ha acusado al jefe del Ejecutivo de manipular el debate con el bloque de los asuntos sociales en el que se ha incluido sanidad, educación, vivienda y dependencia. Ha dicho claramente que ha sido una imposición de su equipo, una hipótesis a la que ningún otro de los contrincantes se ha sumado dejándolo solo.
Se le escapó la oportunidad la vez anterior, pero en esta ocasión Juanma Moreno no ha cometido el mismo error y ha puesto sobre la mesa el accidente ferroviario de Adamuz para echar en cara a la exministra de Hacienda que nadie de su partido ha dado aún una explicación ni ha asumido responsabilidades. En este caso, él también se ha quedado casi solo con este asunto que ha generado poca discusión en el plató de Canal Sur.
En este bloque ha sido en el que la candidata del PSOE se ha mostrado más incisiva, con más agilidad y vivacidad que en la cita anterior. Moreno, al que le ha tocado cerrar en esta parte, se ha desquitado a gusto tras aguantar el chaparrón de reproches: «Mi padre falleció por un retraso en el cribado del cáncer de colon durante su etapa, se le diagnosticó tarde», «a mí me han llamado asesino ¿qué tendría yo que llamarles a usted? Pero soy de otra manera». Le ha faltado tiempo para que su intervención fuese más redonda.
La tensión se ha recuperado al inicio del tercer y último bloque entre los candidatos de Vox y Adelante que se han enzarzado en una discusión por la inmigración. «Creo que a usted le gustan los inmigrantes y los quiere irregulares para que trabajen en el campo y no reclamen un convenio, Usted es una mala persona», le ha acusado García. «¿Está diciendo que el campo quiere inmigración masiva e irregular?», le ha contestado Gavira.
Financiación autonómica y universidades
Los candidatos de PP y PSOE han cortado esta discusión para recuperar el asunto de la financiación y lo curioso es que el debate lo ha introducido María Jesús Montero, a quien más perjudica precisamente este asunto. La exministra se ha afanado en defender su reforma de financiación autonómica, pero aquí Moreno se desenvuelve mejor porque tiene el discurso más entrenado, apelando a que se ha hecho a la carta para Cataluña y no persigue la igualdad. Los agravios comparativos con Cataluña ha sido otra de las armas con las que el popular ha intentado acorralar a la candidata socialista echándole en cara las diferencias. Y finalmente, ha salido a colación la situación laboral de Montero: «No ha dejado el escaño del Congreso de los Diputados, que es lo más raro que yo he visto en mi vida porque se va a volver», le ha reprochado Moreno. «Tengo una plaza de funcionaria y estoy en excedencia, puedo perderla», le ha contestado sin más explicación.
Las universidades privadas han sido otro punto de fricción tildándola por parte de Antonio Maíllo y José Ignacio García de «chiringuitos» e «instituciones con menos papeles que un conejo de campo». El candidato de Vox ha cambiado el tercio hablando de la corrupción y ha acusado a PP y PSOE de ser lo mismo y a María Jesús Montero de «encubrir a todos los babosos de su partido», una acusación que ha sido respondida por la candidata pidiendo respeto.