El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes durante una declaración vía telefónica a la cadena Fox News que está considerando adherir a Venezuela al territorio de su país.

Trump afirmó a la cadena que está «considerando seriamente» convertir a Venezuela «en el estado 51 de Estados Unidos».

Delcy Rodríguez, jefe del régimen venezolano tras la captura de Nicolás Maduro, se pronunció ante las declaraciones de Trump.

Rodríguez fue consultada por una periodista de la cadena oficialista Telesur a su salida de una audiencia en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya hasta donde se desplazó para asistir a una audiencia por un centenario diferendo territorial con Guyana.

«¿Qué dice de las recientes declaraciones del presidente Donald Trump que está considerando hacer de Venezuela el estado 51?», le preguntó la periodista.

«Jamás estaría previsto porque si algo tenemos los venezolanos y las venezolanas es que amamos nuestro proceso de independencia, amamos a nuestros héroes y heroínas de la independencia», respondió Rodríguez.

Un «absurdo antijurídico»

Con respecto al caso en disputa en la CIJ, Rodríguez calificó de «absurdo antijurídico» el caso territorial que enfrenta a Guyana y Venezuela por la región del Esequibo y la validez del Laudo Arbitral de 1899, que fijó la frontera de Venezuela con la entonces Guayana Británica.

En una intervención ante el máximo tribunal de Naciones Unidas, Rodríguez señaló que «ninguna sentencia de esta Corte sobre la controversia territorial brindará una solución definitiva aceptable para ambas partes» y que solo conducirá a «preservar la diferencia y llevaría a las partes a atrincherarse en sus respectivas posiciones alejándolas del arreglo práctico».

En su primer viaje fuera del Caribe como presidenta encargada de Venezuela, Rodríguez acudió a La Haya para representar la postura de Caracas en esta disputa territorial -algo que ya había hecho anteriormente como vicepresidenta- y mantuvo los mismos argumentos que el país sostuvo durante las audiencias celebradas en los últimos años ante la CIJ en este caso.

Instó a volver al «diálogo directo» y la «búsqueda de fórmulas creativas mutuamente beneficiosas» que permitan «transformar una controversia heredada del colonialismo en una oportunidad de cooperación, el desarrollo conjunto y el bienestar» entre ambos pueblos.

La controversia gira en torno a la región del Esequibo, un territorio de unos 160.000 kilómetros cuadrados que representa cerca de dos tercios del actual territorio de Guyana.

Esta zona, rica en recursos naturales y bajo administración guyanesa desde hace más de un siglo, es reclamada por Caracas como parte de su territorio.