El Tottenham desperdició una gran ocasión de acariciar la permanencia en la Premier League al ser incapaz de derrotar ante su afición a un Leeds ya salvado (1-1) y dio esperanzas al West Ham de salir de la zona de descenso. Mathys Tel fue la cara y la cruz del partido, ya que abrió el marcador con un golazo, pero poco después cometió un penalti ingenuo.

A dos jornadas del final, el Tottenham (17º) saca dos puntos de ventaja al West Ham, antepenúltimo, en la dramática lucha entre equipos londinenses por no bajar. A los ‘spurs’ les queda visitar al Chelsea y recibir al Everton, mientras los  ‘hammers’ 

El Tottenham fue presa de los nervios en la primera fase de partido e incluso cometió algún error en defensa que pudo pagar caro. Pese a tener el dominio del balón, los ‘spurs’ no lograban generar ocasiones, mientras en su primera llegada el Leeds a punto estuvo de abrir el marcador.

Kinski, salavador

Lo evitó Antonin Kinsky, que ha recuperado la confianza bajo palos con la llegada de Roberto de Zerbi, con un paradón al atrapar el balón en la misma línea de meta tras un cabezazo pegado al poste del central Joe Rodon en un centro de Brendan Aaranson (21′).

En el tramo final de la primera parte el Tottenham aumentó el ritmo y agobió al Leeds con un fútbol intenso. Las ocasiones se sucedieron una tras otra antes del descanso, pero el gol no llegó. 

Golazo de Tel

Richarlison, Joao Palhinha y Rodrigo Bentancurt lo intentaron, pero quien más cerca estuvo fue Pedro Porro, quien tras recoger el rechace en un córner, soltó un chut raso que sacó Pascal Struijk bajo palos (36′)

En la segunda mitad no tardó un Tottenham enchufadísimo en abrir el marcador con un magnífico tanto de Mattys Tel. El extremo francés controló con gran clase en la frontal del área un balón que le llegó tras un saque de esquina y, sin moverse, colocó una maravillosa rosca al ángulo (51′).

Penalti de inexperto

El Tottenham tenía controlado el partido, Richarlison tuvo el 2-0 en un remate que se le fue desviado, pero Tel tardó poco en pasar de héroe a villano al cometer un penalti fruto de una inexperencia propia de sus 21 años.

El francés asumió un riesgo innecesario al intentar un despeje con una chilena ante la llegada de Ethan Ampadu y su bota impactó en la cabeza del galés. Tras ser avisado por el VAR, Jarred Gillett revisó la jugada y señaló la pena máxima, que Dominic Calvert-Lewin convirtió en el 1-1 (74′).

El Tottenham se complicó la vida y el gol le dejó bloqueado. De Zerbi buscó soluciones en el banquillo y decidió dar entrada a James Maddison, que reapareció nueve meses después de la grave lesión de rodilla que sufrió en agosto durante la pretemporada.

Se volcó en el larguísimo añadido el Tottenham, pero le faltó claridad y le sobraron nervios para marcar. Y pudo ser peor porque el recién entrado Sean Longstaff estuvo a punto de marcar en una llegada que culminó con un chut que Kinski desvió al larguero.