Segundo asalto del debate electoral entre los cinco candidatos a la Junta de Andalucía, una cita celebrada en Canal Sur y sido similar pero diferente a la de hace una semana en RTVE. Era igual porque se enfrentaban los cinco aspirantes con posibilidades … y porque había dos presentadores, un hombre y una mujer, Fernando García y Blanca Rodríguez, y los protagonistas eran los mismos.
Sin embargo ha sido diferente por varias razones. En primer lugar porque hubo una sonora protesta en la puerta, más ruidosa que la semana anterior. Varias decenas de personas concentradas frente a la RTVA con pancartas en defensa de la sanidad pública y gritos contra Juanma Moreno.
Eran pocos pero hicieron ruido y la situación obligó a cerrar las puertas del edificio. Y gritaron mucho. Tanto José Ignacio García como Antonio Maíllo y María Jesús Montero aprovecharon y se pararon con ellos. No lo hicieron ni Juanma Moreno ni Manuel Gavira. Hubo un gran dispositivo de seguridad para evitar incidentes.
Las principales novedades, además de la duración del programa, fueron relativas a la puesta en escena ya que Canal Sur hizo un gran despliegue en el montaje del plató, puesto en marcha en tiempo récord. Se trata de un espacio de 400 metros cuadrados, de los que se aprovecha el 80 por ciento, con una pantalla de alta resolución y realidad aumentada tanto en el techo como en el suelo. Con un logo en forma de círculo.
Juanma Moreno y Manuel Gavira iban de traje azul y corbata. Montero eligió el rojo y las izquierdas atuendo informal. García una camiseta con García Lorca
Los atriles eran de metacrilato y con de bandejas para los papeles (para evitar que tengan que dejarlos en el suelo) y con el vaso de agua integrado. Todo un montaje que ha costado, según fuentes de Canal Sur, unos 90.000 euros, aunque «se amortizará», según recalcaban, en tres o cuatro elecciones. Y en esta ocasión hubo un pequeño descanso de cinco minutos.
Los candidatos marcaron algunas diferencias también. Solo Juanma Moreno y Manuel Gavira iban de traje. El popular con uno azul diplomático y corbata azul con adornos más claros y que en esta ocasión acudió sin papeles, para dar sensación de seguridad. Y el de Vox la llevaba de color rojo «como el vino de España». Fue el único que no llegó maquillado y presumiendo de que lucía «moreno» de Cádiz. Luego se prestó a los retoques. Quizá recordando aquello de Nixon, que rechazó maquillarse en 1960 y perdió frente a Kennedy.
«Moreno ha demostrado su serenidad y templanza frente al acoso»
Antonio Repullo, secretario general del PP-A, ha dicho que el presidente «ha demostrado su serenidad y su templanza ante el acoso al que ha sido sometido por los otro cuatro grupos. «Frente a eso hemos tenido la serenidad de un presidente que conoce Andalucía», ha dicho.
María Jesús Montero cree que el debate se ha mostrado «francamente contenta» y satisfecha porque ha podido trasladar lo que se juega, «el modelo de la derecha del PP con la privatización y el del PSOE de revitalizar los servicios públicos». Según ha dicho, «cada ciudadano manda en su voto». Manuel Gavira cree que Montero no tiene opción en Andalucía y que «lo que nos jugamos es tener un gobierno valiente y que se moje». Desde Por Andalucía, Antonio Maíllo se ha acordado de los trabajadores de Canal Sur y se ha mostrado «muy contento» del debate pese a que lo ha visto «muy encorsetado». Moreno Bonilla estaba «deseando acabar», ha recalcado. José Ignacio García, de Adelante Andalucía se ha mostrado muy contento con el desarrollo del debate. «Juanma Moreno no ha dado ninguna explicación. Quería que pasara el debate y la semana cuanto antes»; ha dicho pidiendo «diez debates más».
María Jesús Montero iba con vestido y chaqueta roja, el color de su partido, y zapatos de tacón bajo en rosa fucsia. La socialista, que cree que el debate es «muy importante» para que los ciudadanos decidan, se mostró sonriente pero algo nerviosa. Quizás por eso se le cayó el vaso de agua antes de empezar. Desde Por Andalucía Antonio Maíllo, que ha tenido que tratarse la afonía de los últimos días, eligió también el azul y el pin de Amama y José Ignacio García, de Adelante, otra de sus camisetas pancarta. En este caso con la imagen de Federico García Lorca para reivindicar «la memoria histórica». En las formas hubo más agresividad en todos. Y más tensión.
En la sala de prensa cerca de sesenta periodistas de 25 medios de comunicación. A los profesionales, la mayoría de los cuales vienen de la caravana de los partidos políticos, les sirvieron bocadillos y refrescos y hubo algún miembro de algún equipo de los candidatos que también se acercó a la sala de prensa a tomar algo. Por las caras de los representantes de la prensa se nota que la campaña se acerca a su fin. «Podrían acortarlas a una semana», comentaba una profesional.