El monumento a los encierros de Ampuero encara la recta final de su reparación tras los daños sufridos el pasado mes de enero, cuando un coche embistió la escultura situada en la rotonda de entrada a la localidad … por la calle del Progreso. La pieza, obra del escultor Salvador García Ceballos, ha sido trasladada a un taller de fundición en Oviedo, donde se están llevando a cabo los trabajos de restauración.

La obra escultórica, instalada en 2011 con motivo del 70 aniversario de los encierros de Ampuero, está formada por dos figuras de bronce a tamaño natural: un corredor y un toro situado tras él. Fue precisamente esta segunda figura la que resultó gravemente dañada en el accidente. El impacto del vehículo provocó la rotura de las dos patas delanteras del toro, además de arrancar la pieza de sus anclajes y deteriorar la pátina de color bronce envejecido.

«Tuvo que ser un golpe muy fuerte», opina García Ceballos, quien recuerda que las patas «estaban partidas» y que incluso los tornillos de anclaje quedaron levantados por la fuerza de la colisión.

Desde hace algo más de una semana, el monumento ya no ocupa su ubicación habitual en la rotonda de acceso a Ampuero. La escultura fue trasladada hasta Oviedo para acometer una reparación especializada que ha consistido en fundir y soldar las partes dañadas mediante hilo de bronce, además de chorrear la superficie para recuperar el acabado original de la pieza.

El escultor explica que la restauración «ya casi está acabada», aunque todavía queda pendiente organizar el regreso del monumento a Cantabria. Para ello, será necesario concretar el transporte en un camión adecuado para trasladar la escultura de gran formato.

El accidente se produjo en enero, cuando un vehículo atravesó la rotonda en línea recta y acabó impactando contra la figura del toro, derribando también una farola. La conductora, una vecina de Limpias, explicó entonces que sufrió un problema con la alfombrilla del coche que le impidió frenar.