En sus inicios, Anna Van Patten (Nueva York, 1998) participó en pequeños papeles en series como Ley y orden: Unidad de Víctimas Especiales y FBI: Most Wanted, así como en la película The Wisdom Tooth (Gregorio Sassoli, 2019). Su gran oportunidad llegó en 2021, cuando interpretó a Grace Byron en el reboot de Gossip Girl.
Centrada en su faceta como actriz y modelo, su trayectoria terminaba de despuntar en su aparición en el videoclip de la canción She Don’t Need to Know, de The Kid Laroi, y en su trabajo en la serie Amanda Knox: una historia retorcida, producida por Hulu y creada por K.J. Steinberg (This is Us). Este proyecto fue la antesala de su llegada a Euphoria, donde interpreta a Kitty, protagonista del episodio 3×04 A Kitty le gusta bailar.
Aunque para muchos es una revelación, Anna pertenece a una conocida familia de artistas. Su tío, Dick Van Patten, fue una estrella televisiva gracias a Con ocho basta (1977–1981). «La verdad es que nunca he visto un episodio de la serie, solo fragmentos. Lo sé, es una vergüenza», bromeaba en una entrevista a THR.
Además, su padre, Tim Van Patten, es un prestigioso director que ha trabajado en series como Los Soprano, Juego de tronos, Boardwalk Empire o, más recientemente, Los amos del aire. También fue actor antes de centrarse en la dirección, siguiendo los pasos de su hermano, y más tarde dio paso a la siguiente generación: su hija mayor, Grace Van Patten.
Con tan solo 30 años, Grace Van Patten se ha consolidado como estrella emergente en Hollywood gracias a trabajos en películas como Lo que esconde Silver Lake (David Robert Mitchell, 2018) y series como Maniac, Nueve perfectos extraños y Tell Me Lies. Ambas hermanas coincidieron en la serie sobre Amanda Knox, donde Grace interpretaba a la protagonista.
«Somos un tipo de hermanas completamente diferentes a las Knox. Teníamos una escena de una gran pelea en la que tenía que gritarle a Grace y fue surrealista rodarla, porque Grace es muy dura. Nuestra forma de pelearnos en la vida real es muy distinta. Quiero decir, cuando éramos pequeñas, simplemente nos peleábamos a golpes«, recuerda entre risas.
Las dos se criaron junto a su padre en los rodajes, entre decorados de la antigua Roma y otros de época de los años 30, realizando audiciones para proyectos como Boardwalk Empire o Juego de tronos.
«Casi salgo en el piloto de Juego de tronos. Hay una chica muerta colgada de un árbol y yo quería ser ella. Iba a hacerlo, pero en el último momento mi padre pensó que podría ser demasiado perturbador para él y para mí con 10 años, así que no lo hice. Aún sigo enfadada. Intentó compensármelo dejándome colocar los restos de cuerpos desmembrados que aparecen en el bosque después de que los Caminantes Blancos los atacaran», confiesa.
Tras los pasos de Grace y de Anna hay una tercera hermana, de 14 años, que aún duda entre seguir el camino de la interpretación o dedicarse al baloncesto. «Nosotras le decimos: ‘Primero ve a la WNBA y luego ya piensa en ser actriz», concluye una actriz a lo que no hay que perder la pista.