
11/05/2026 a las 17:29h.
El Gobierno de Canarias no da por rota su relación con el Ejecutivo central tras el tenso operativo del crucero con un brote de hantavirus que fondeó este fin de semana frente a Granadilla de Abona, en Tenerife, pero tampoco rebaja sus reproches. El portavoz regional, Alfonso Cabello, defendió este lunes que el Ejecutivo de Fernando Clavijo (CC-PP) actuó para «garantizar la seguridad de los canarios y las canarias» y deslizó que el choque con Madrid responde, en parte, a que «a lo mejor el Gobierno de España (PSOE-Sumar) no está acostumbrado a que Canarias opine y decida».
Cabello compareció después de un fin de semana marcado por el bronco enfrentamiento político entre ambas administraciones por la gestión de la crisis sanitaria, las condiciones del fondeo y el traslado de los pasajeros. El portavoz insistió en que Canarias no buscó «la confrontación», sino elevar las exigencias de seguridad en un operativo que, según dijo, nunca estuvo exento de riesgo. «Nosotros no nos debemos al Gobierno del Estado», afirmó.
El Ejecutivo autonómico mantiene en suspenso la posibilidad de acudir a la justicia por las decisiones adoptadas por el Gobierno central, que autorizó finalmente el fondeo del crucero.
Cabello evitó concretar si se presentará algún recurso y emplazó cualquier decisión a los próximos días. «Ya habrá tiempo de valorar cualquier cosa. Entendemos que en medio del operativo —los últimos pasajeros salieron del buque este lunes por la tarde— no es cuando corresponde», señaló. Y recordó que Clavijo ha solicitado comparecer este miércoles en el Parlamento regional para explicar «con todos los datos necesarios» la actuación del Gobierno durante la crisis.
El portavoz defendió que Canarias no denegó formalmente la operación, sino que «simplemente no autorizó» el fondeo porque, a su juicio, no estaban despejadas las garantías sobre los test PCR y de antígenos, el tiempo de permanencia del barco en el Puerto de Granadilla de Abona y la salida aérea de los pasajeros. Cabello resumió el desacuerdo en tres puntos: el estado real de salud de los pasajeros, las pruebas realizadas y la duración del operativo. «Las personas se han estado bajando del barco dando positivo; que fueran asintomáticos no quería decir que no estuvieran contagiados», advirtió. Cabe recordar, no obstante, que el operativo se diseñó precisamente teniendo en cuenta que los pasajeros pudieran estar contagiados.
El Gobierno regional también acusa al Estado de haber adoptado decisiones relevantes sin aportar todos los informes reclamados por Canarias, en particular el de la Organización Mundial de la Salud, que habría servido de base para decidir que el crucero se dirigiera a las islas. «Informes se han solicitado muchos, y tener hemos tenido pocos», resumió Cabello, que fue más explícito al afirmar que «llamadas y WhatsApp ha habido. Información e informes han faltado».
Lo cierto es que el Gobierno canario tampoco ha basado sus negativas en informes que las respalden. De hecho, al ser preguntado, el portavoz dijo que no iban a hacer «contrainformes» a «informes» que no tenían.
Ratas en el barco
La comparecencia también estuvo atravesada por la polémica sobre las ratas del barco, a las que Clavijo recurrió tras una consulta a la IA para sostener que «roedores eventualmente infectados podían constituir un riesgo». El mismo afirmó este lunes, en una entrevista en la SER en Canarias, que se ha querido «ridiculizar y llevar al meme» su temor, aunque insistió en que la preocupación no era inventada. Según Clavijo, la propia documentación sanitaria recoge que «no es esperable que este roedor pudiera colonizar nuestro territorio, pero no lo descarta».
Cabello intentó encuadrar ese episodio dentro de un abanico más amplio de cautelas sanitarias. «Muy baja no es cero», dijo sobre la posibilidad de riesgo asociada a los roedores. El portavoz subrayó que ese no era el único factor de preocupación y negó que el Ejecutivo haya usado el miedo como estrategia política.
«Ocultar información»
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, también ha mantenido una posición crítica con la gestión del Estado. En varias intervenciones en medios nacionales recogidas por Efe, Dávila ha acusado al Gobierno central de «ocultar información» y ha hablado de una gestión con «muchas sombras», reforzando el marco de desconfianza sostenido por el Ejecutivo regional desde que se conoció el cambio de planes del crucero.
Críticas del PSOE y NC
La oposición ha acusado a Clavijo de contribuir a elevar la tensión política. La alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Carolina Darias (PSOE), aseguró este lunes que Canarias se ha situado como «un referente mundial» en la gestión del brote de hantavirus vinculado al crucero MV Hondius, destacando en el Foro CANARIAS7 la capacidad de respuesta sanitaria y asistencial desplegada en el archipiélago. «En medio de esta crisis hemos comprobado que el sistema sanitario es robusto», afirmó la alcaldesa. Mientras, Tamara Raya, acusó a Rosa Dávila de alimentar «el miedo» en lugar de dar una imagen de responsabilidad institucional.
El portavoz de Nueva Canarias, Luis Campos, sostuvo este lunes en un comunicado que Canarias «ha demostrado solidaridad pese a la irresponsabilidad y el boicot de Clavijo». A su juicio, la ciudadanía sí ha estado «a la altura» en una operación compleja, pero el presidente canario ha estado «muy alejado de lo que se espera de un presidente».