«Una sorpresa porque pensaba que alguna más la había completado, aunque tampoco ese era mi objetivo. Hay mujeres mucho más fuertes que yo en la Isla pero sí, muy contenta de la experiencia». Una de las consideradas carreras de ciclismo de ultrafondo más duras del mundo y que ya se ha convertido en una de las mecas mundiales del ciclismo– gracias a su perfecto asfalto y a sus desafiantes cuestas– es la Mallorca 312. Y la mahonesa Maria Seguí Méndez, de 46 años de edad, enrolada en la Associació Cicloturista de Menorca y la Peña Ciclista Mahonesa y cuyo ciclismo de carretera lo practica desde los 20 años– cuando empecé a hacer triatlón–, se convertía recientemente en la primera mujer menorquina en sus 16 ediciones en completar los 312 kilómetros de Mallorca, en 14 horas.
Seguí, quien ya tiene apuntado en su agenda su próximo reto –que será la reconocida Luchon Bayona 2026 del circuito Brevet Cyclomontagnard français (BCMF)– reconocía a «Es Diari» que su gran reto en la Mallorca 312 era, «acabarla, ya que nunca había hecho tanta distancia, desnivel acumulado y pasar los cortes. Y la verdad es que los pasé muy bien», exclamaba feliz la ciclista de Maó, no sin después reconocer la complejidad de la cita mallorquina.

Dentro de la dureza de los 312 kilómetros en ‘bici’, para Seguí, el momento más duro fue, «cuando mi compañero, con el que la había preparado e íbamos juntos, tuvo una avería; se le enganchó la cadena y no la podíamos sacar. Allí perdimos unos 15 minutos y tuve que decidir dejarlo allí, ya que no podía ayudarle y continuar», relataba la menorquina, en unos momentos complicados para la dupla.
«Teníamos toda la comida dividida y él llevaba sólido. Tuve que decidir irme y seguir y entonces me entraron muchas dudas de si acabar la 312 o tirar para la 225 pero decidí seguir», se congratulaba la insular para este diario, rememorando su épica prueba. «Momentos duros muchos, ya que es muy exigente y dura. Además, con el percance se me grabó la ruta en el GPS y luego no sabía los kilómetros que llevaba porque tuve que reiniciarlo; por eso no sabía si llegaba a los cortes», nos cuenta Seguí. «Así que decidí pararme lo menos posible por el miedo de no pasarlos. ¿Idea de abandonar? Pues cuando tuvimos el percance sí que pensé en hacer la distancia más corta pero luego me fui recomponiendo».
La ‘bici’, un estilo de vida
En cuanto a las claves para zamparse esta 312, muy clara Seguí. «Mucho entrenamiento y largo y solitario la gran mayoría, con uno o dos compañeros. Salir aunque hiciera viento o lloviera. Ha hecho un invierno bastante duro y malo, con mucho viento. Muy incómodo para entrenar», recuerda, reconociendo que es, «más difícil entrenar de a dos que ir con la grupeta porque te expones más al viento. El día de la prueba vas con más de 8.000 ciclistas y eso ayuda mucho. La prueba es sobre todo mental y obviamente tener una buena preparación», cuenta en voz alta y sin tener muy claro, en horas, cuánto dedica al ciclismo semanalmente. «Depende de si el ‘finde’ hago salida larga (6-8 horas). Entreno ‘bici’ martes, miércoles, sábado y domingo y el jueves nado», nos explica Seguí, quien este año, de momento, ha hecho la Bilbao Bilbao y la 312 y muchos entrenos largos para la 312. El 7 de junio hará la Transbizkaia (179kms/3.500m) y el 27 su gran reto del año es la Luchon Bayona (319kms/6.000m). El 18 de julio hará la Vielha (151kms/3.700m) y en Octubre la Volta a Menorca (25 aniversario) y alguna más. Le gustaría también hacer el contorno de Mallorca (unos 312 kms).
«Es una gozada compartir ‘bici’ con más chicas»