Julián Álvarez es uno de los grandes nombres del mercado futbolístico actual. No cabe duda que el futuro del delantero argentino acapara todo tipo de titulares en busca de un nuevo destino más allá del Atlético de Madrid. El Barça, ávido de un delantero capaz de asumir el relevo de Lewandowski con ciertas garantías, es uno de los equipos que permanentemente figura en todas las quinielas para pujar por el internacional de la albiceleste.
Pero a mediados de mayo, el mercado se encuenta en plena ebullición y los rumores están a la orden del día. Mientras el Atlético de Madrid se aferra en su postura de no fomentar la subasta de Julián Álvarez, a los grandes europeos se les atribuyen todo tipo de intenciones y presuntas ofertas económicas.
En las últimas horas, en el particular universo de Julián Álvarez, ha irrumpido la gran figura del PSG. Algunas informaciones han asegurado que el club parisino estaba interesado en la contratación del delantero del Atlético de Madrid. No solo se aseguraba que Luis Enrique avalaba la llegada del goleador colchonero sino que además se había fijado un posible precio para cerrar la operación en aproximadamente 110 millones de euros.
Fuentes del PSG consultadas por SPORT se han limitado a señalar que a día de hoy Julián Álvarez no figura en los planes de Luis Enrique. Los posibles cambios que el PSG afronte en su línea de ataque apuntarían en otro sentido y también estarían condicionados en cierta manera al capítulo de salidas.
Estas mismas fuentes, sí han confirmado que el PSG abordó la posible contratación de Julián Álvarez una vez se supo que el argentino ponía el punto y final a su etapa en el Manchester City para dar el salto fuera de la Premier League. En ese momento, con el visto bueno de Luis Enrique, la dirección deportiva parisina sí intentó la incorporación, aunque finalmente el internacional argentino se decantó por Madrid y el Atlético.
Ahora mismo, pese a que Luis Enrique es un ferviente admirador de Julián Álvarez, el PSG no se plantea el fichaje del argentino y mucho menos pagar esas cantidades por un delantero hasta que el club no haya resuelto el capítulo de salidas.
En el Barça, y más tras los múltiples duelos frente al Atlético de Madrid, toca rebajar la presión alrededor de Julián Álvarez. Menos ruído y más paciencia a la espera que finalice la temporada, Mateu Alemany abandone posturas maximalistas y encuentre los interlocutores adecuados para facilitar posibles negociaciones con el Barça.
De momento, Deco puede respirar un poco más tranquilo sabiendo que no deberá entrar en una subasta frente al PSG.